La remodelación del Club Náutico Portitxol (CNP) supondrá la creación de medio centenar de nuevos amarres para la náutica social en el puerto de Palma. Los nuevos puestos de atraque serán fruto de una reordenación interior de la dársena y se ubicarán en tres nuevos pantalanes flotantes de aluminio adosados al dique de Sa Roqueta.
El proyecto básico de remodelación del Club Náutico Portitxol y adecuación del entorno, elaborado por el arquitecto Joan Fortuny y la ingeniera de caminos, canales y puertos Beatriz Padilla, se ha puesto hoy a exposición pública para poder ser consultado durante los próximos 20 días.
Esta reordenación interior de la dársena del Portixol cuenta con el aval de la empresa pública de ingeniería INECO, que depende del Ministerio de Transportes y Movilidad. Los 50 nuevos amarres se destinarán para embarcaciones de entre 8 y 12 metros de eslora, es decir, lo que la legislación denomina como náutica social. La instalación será más segura, pues la ampliación del dique Sa Roqueta protegerá al puerto de los fuertes vientos del Suroeste que causaban desperfectos.
El CNP gestiona en la actualidad unas 300 embarcaciones de recreo mediante una concesión administrativa de dominio público de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB). La intención es que este proyecto vaya al Consejo de Administración de la APB antes del próximo 16 de diciembre, fecha en la que expira la prórroga de tres años que el ente portuario concedió al club.
El CNP tiene la oportunidad de ampliar el plazo de la concesión por un período de hasta 15 años más a partir de diciembre de 2025, siempre y cuando el concesionario lleve a cabo una inversión relevante no prevista inicialmente en la concesión y autorizada por la APB.

Además de la creación de estos nuevos pantalanes, la obra incluirá el traslado del actual varadero al abrigo del dique de Troneras, así como el traslado de la escuela de vela al espigón interior de Sa Roqueta, donde está ahora infrautilizado muelle de pescadores. También se instalará una nueva estación de combustible con su correspondiente muelle de atraque.
También se ejecutará una remodelación del edificio social del club y la apertura de toda la superficie para la integración puerto-ciudad, habilitando la superficie resultante como zona de paseo público. Esta medida responde a la necesidad de liberar el frente marítimo y contar con una nueva superficie de varada más ordenada, discreta y funcional.
La propuesta del club está alineada con el proyecto de reordenación del Portitxol que presentaron este verano la Autoridad Portuaria de Baleares y el Ayuntamiento de Palma. Esta iniciativa busca abrir este enclave estratégico entre el puerto y la ciudad y transformar su frente marítimo en un espacio más integrado, accesible y sostenible.


