Next Port Nautical Experience gestionará los puestos de amarre situados en el muelle de Poniente del puerto de Maó durante los próximos 11 años tras ganar el concurso convocado por la Autoridad Portuaria de Baleares (APB). La concesión comprende un total de 17.500 metros cuadrados de lámina de agua y 370 metros lineales de línea de atraque.
El proyecto presentado por NexPort, que se ha puesto a exposición pública en el portal de la APB, supondrá una inversión de unos 2,8 millones de euros en la modernización de los muelles. La empresa propone una redistribución completa de los amarres con la instalación de ocho pantalanes flotantes, dos de hormigón y seis de aluminio, con capacidad para 210 embarcaciones de entre 6 y 18 metros de eslora.
En total, se habilitan 101 amarres para embarcaciones de seis y ocho metros, y 80 más para barcos de diez y doce metros. Las dársenas exteriores se destinarán a esloras mayores, con 29 puestos para embarcaciones de quince, diecisiete y dieciocho metros. Según el planteamiento, el 69% de los amarres se reservará a embarcaciones en base y el resto para transeúntes.
El proyecto mantiene un porcentaje elevado de elementos reutilizados. Se aprovecharán 156 muertos de hormigón del sistema de fondeo existente, siempre que no estén colonizados por Cladocora caespitosa, especie protegida presente en Maó. Los accesos a los pantalanes se resolverán con puertas de cristal dotadas de apertura mediante tarjeta o código. Cada punta de pantalán contará con una baliza LED blanca de dos millas náuticas para señalizar su extremo.
En cuanto a los servicios portuarios, la propuesta incorpora una renovación completa de las redes eléctricas y de agua. Las torretas de suministro tipo Tally T-4 serán reutilizadas y funcionarán con el sistema TallyBee, que permite el control individualizado de consumos. También se prevé instalar puntos de recarga eléctrica para embarcaciones, vehículos y bicicletas.
El proyecto incluye una red de vacío Flovac para la recogida de aguas negras y sentinas, con estación propia en el punto verde. Para los baldeos se utilizará agua producida por una desaladora instalada en el edificio de servicios. La red de aguas grises se reutilizará en las instalaciones del mismo edificio.
En el ámbito energético, la propuesta contempla la instalación de paneles fotovoltaicos, microeólica mediante rotores Savonius y sistemas de aerotermia. El objetivo es que el edificio de servicios funcione con producción propia de energía y cuente con mecanismos de control de consumos mediante contadores inteligentes.
Entre las actuaciones ambientales, el proyecto incorpora arrecifes artificiales Ocean Ecoestructuras, el uso de e-concrette como biopotenciador en elementos sumergidos y la instalación de una sonda multiparámetro Hydrolab DS5 para el seguimiento de la calidad del agua. También se empleará el dron acuático Jellyfishbot para la limpieza de superficie y el mapeo periódico de los calados. En el paseo marítimo se añadirán sistemas TecnoGrabber para evitar la llegada de residuos al mar.
La propuesta suma acciones adicionales como campañas semestrales de limpieza de fondos, la reutilización de materiales retirados —incluida la madera de los antiguos pantalanes— y la instalación de contenedores compactadores en tierra.


