Sodebo bate el récord del Trofeo Jules Verne tras dar la vuelta al mundo en 40 días
El trimarán liderado por Thomas Coville reduce en 12 horas y 44 minutos la marca establecida en 2017 por IDEC Sport

El trimarán liderado por Thomas Coville reduce en 12 horas y 44 minutos la marca establecida en 2017 por IDEC Sport

El maxitrimarán Sodebo Ultim 3 y su tripulación han inscrito su nombre en la historia de la navegación oceánica tras cruzar la línea de llegada virtual del Trofeo Jules Verne, situada entre Ouessant y el cabo Lizard, ayer domingo a las 07:46 horas. El barco francés batió el récord absoluto de la vuelta al mundo a vela en tripulación tras completar las 22.461 millas teóricas del recorrido en 40 días, 10 horas, 45 minutos y 50 segundos, mejorando en casi 12 horas y 44 minutos la marca establecida en 2017 por IDEC Sport.

El objetivo inicial del equipo era bajar de la simbólica barrera de los 40 días, una posibilidad real hasta el último tramo de la travesía. Sin embargo, la irrupción de la potente borrasca Ingrid en el Atlántico Norte frenó su avance. Con olas superiores a los ocho metros y vientos sostenidos por encima de los 40 nudos, la tripulación se vio obligada a extremar la prudencia.

La tripulación que ha batido el récord ha estado compuesta por Thomas Coville (patrón), Benjamin Schwartz, Léonard Legrand, Pierre Leboucher, Nicolas Troussel, Guillaume Pirouelle y Fred Denis.

El Sodebo Ultim 3 ha recorrido una distancia total de 28.315 millas a una velocidad media de 29,17 nudos. Para lograr dar la vuelta al mundo, el trimarán francés ha navegado un 7,2 % más de millas de las que hizo el equipo de Francis Joyon hace casi una década.

La aventura comenzó el pasado 15 de diciembre, tras una puesta a punto exprés del Sodebo realizada a su regreso de la Transat Café L’Or. Con el mismo equipo humano que en anteriores intentos, Coville decidió zarpar rápidamente porque las condiciones eran demasiado buenas para dejarlas escapar, con la previsión de cruzar el ecuador en menos de cinco días.

Y así fue. Desde el descenso del Atlántico Norte, el Sodebo Ultim 3 mostró un ritmo frenético. El maxi trimarán cruzó el ecuador tras solo 4 días, 4 horas y 2 minutos de navegación, aventajando en un día y 14 horas al tiempo marcado por IDEC Sport, que contó con el español Álex Pella a bordo cuando consiguió su récord.

El equipo optó por una ruta muy occidental, pegada a la costa brasileña, y el Atlántico Sur resultó más favorable de lo esperado. El balance fue contundente: casi 48 horas y 1.300 millas de ventaja en Buena Esperanza. El Índico, sin embargo, se presentaba mucho más complejo que el que encontró IDEC Sport en su día. El Sodebo navegó muy al sur, se cruzó con growlers y pasó al norte de las islas Kerguelen, alargando el recorrido y multiplicando las maniobras. El cabo Leeuwin quedó atrás con cinco horas y 300 millas de margen, antes de adentrarse en el Pacífico, donde ya se había devorado prácticamente la mitad del planeta.

Tras 26 días, 4 horas y 46 minutos en el mar, el Sodebo Ultim 3 dobló el mítico cabo de Hornos, una experiencia inédita para seis de los siete tripulantes —Thomas Coville ya lo había hecho en doce ocasiones—. El equipo firmó además otro hito: el récord de la travesía del Pacífico, con 7 días, 12 horas y 12 minutos, superando la marca que François Gabart había establecido en solitario en 2017. El récord del mundo parecía, entonces, más cerca que nunca.

La recta final no estuvo exenta de dificultades. Primero, un mar muy formado y después la delicada negociación del anticiclón de Santa Helena complicaron el avance en el Atlántico Sur. El trimarán navegó por delante de un frente y en el límite de la zona anticiclónica, buscando el mejor compromiso entre rumbo y velocidad hasta cruzar de nuevo el ecuador, ya de regreso al hemisferio Norte, con 21 horas de ventaja.

Tras superar el anticiclón de las Azores, el Sodebo Ultim 3 se encontró con una violenta tormenta que barría todo el Atlántico Norte. Rachas de más de 50 nudos, olas cercanas a los 10 metros y navegación al través —la más peligrosa para un multicasco— pusieron al límite al barco y a la tripulación.

Noticias relacionadas