Una campaña de financiación colectiva trata de devolver al mar un trozo de la historia marítima. Tres embarcaciones quedaron varadas tras un temporal registrado a principios de enero en la playa de Son Maties, en Palmanova. Dos de ellas, de pequeña eslora, lograron liberarse y volver a navegar, pero el Owl, un velero de época construido en 1909, continúa encallado desde hace más de veinte días.
El capitán y copropietario del Owl 1909, Ricky Peace, lleva desde entonces intentando desencallar la embarcación, pero el velero, de quilla corrida, permanece hundido en la arena, lo que impide su regreso al mar sin la ayuda profesional de un equipo de rescate. El presupuesto para liberar el barco ronda los 15.000 euros, una cantidad que Peace trata de reunir a través de la plataforma GoFundMe.
Por el momento, la iniciativa ha recaudado 965 euros y la embarcación se enfrenta al riesgo de nuevos temporales, después de que Emergencias 112 activara ayer martes la alerta naranja por fuertes vientos y fenómenos costeros en todo el archipiélago balear. Para hoy se esperan rachas que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora y olas de hasta cuatro metros.
El Owl (Búho) es un barco clásico diseñado por Fred Shepherd y construido hace más de un siglo en los reconocidos astilleros White Bros, en la localidad inglesa de Cowes, con madera de pino y roble. Tiene una eslora total de 20,5 metros, un calado de 2,4 metros y un desplazamiento de 28 toneladas.
Se trata de una fiel representación del período “eduardiano” de la vela inglesa, una época dorada caracterizada por la construcción de grandes yates de regata que competían con tripulaciones profesionales y en las que armadores y aficionados solían realizar importantes apuestas sobre el resultado de la competición.

El Owl 1909 ha sido sometido a numerosas restauraciones y puestas a punto, aunque sus sucesivos propietarios han sabido preservar su esencia original. Su aparejo de queche le permite navegar de forma eficaz con una tripulación reducida.
En la década de 1920, el Owl fue propiedad de la familia Andrews, que alargó la embarcación desde los 41 pies originales en cubierta hasta los 55 pies que conserva en la actualidad. Tras la Segunda Guerra Mundial, perteneció durante unas tres décadas a David Burnett.
En 1961 fue robado y se le perdió la pista. Años más tarde fue redescubierto prácticamente destruido en un puerto de Nueva Caledonia, en el Pacífico Sur. David Burnett logró recuperarlo de nuevo y someterlo a una profunda rehabilitación antes de venderlo a un ciudadano francés. Posteriormente, en 1990, volvió a ser localizado en estado de abandono y restaurado de nuevo. En la década de los noventa del pasado siglo participó con éxito en regatas de embarcaciones clásicas, como la Semana de la Vela de Antigua o el Jubileo de la Copa América de 2001. En los últimos años, el Owl 1909 se ha dedicado al chárter en Mallorca, con base en el puerto de Andratx.


