Si es usted pescador recreativo en Baleares, conviene que vaya asimilando una idea: muy pronto, la Unión Europea, y por extensión el Gobierno de España, le obligará a declarar todas tus capturas a través de una aplicación móvil. Y cuando decimos todas, no hablamos de especies singulares o en situación vulnerable. Hablamos también de la doncella común, del esparrall, del serrano e incluso de la tuta o castañuela.
La medida, todavía pendiente de su entrada oficial en vigor mediante una orden ministerial que deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE), ha puesto en pie de guerra a buena parte del colectivo de pescadores recreativos. La inmensa mayoría de ellos se declara cansado de una acumulación constante de normativas, controles y restricciones que amenazan directamente la viabilidad de una afición profundamente arraigada en Baleares, donde hay 53.000 licencias. El presidente de la Alianza de Pesca Española Recreativa Sostenible (APERS), Bernadí Alba, califica la norma de "disparatada".


