La Real Asamblea Española de Capitanes de Yate (RAECY), en colaboración con el Sector Naval de Baleares, celebró ayer en Mallorca un acto de homenaje a Antonio Barceló i Pont de la Terra, Es Capità Toni, una de las figuras más relevantes de la historia naval española del siglo XVIII.
El encuentro se enmarca en las iniciativas destinadas a la conservación y divulgación del patrimonio histórico naval y tuvo como objetivo poner en valor la trayectoria de un marino nacido en Palma cuya relevancia no siempre ha tenido reflejo en el ámbito institucional ni en el conocimiento general de la sociedad balear.
Durante el acto, consistente en una ofrenda floral ante el monumento a su memoria en el puerto de Palma y al que asistieron, entre otros, el jefe del Sector Naval de la Armada en Baleares, Javier Núñez de Prado; el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz; el delegado de la RAECY en Baleares, Jesús Coll, y el concejal de movilidad de Palma y reservista de la Armada con rango de teniente de navío, Antonio Deudero, se dio lectura a un manifiesto en el que se repasó la carrera de Barceló (1717-1797), que comenzó su actividad marítima con apenas 18 años como patrón del jabeque-correo familiar. Su actuación frente a las incursiones de la piratería argelina le valió el ascenso honorario a alférez de fragata y el inicio de una carrera militar que desarrolló íntegramente al servicio de la Real Armada.
El texto recordó también su aportación a la innovación naval con el diseño de lanchas cañoneras y obuseras blindadas, utilizadas en operaciones como el asedio de Gibraltar. También se mencionó su participación al frente de las expediciones de bombardeo sobre Argel.
La trayectoria de Barceló culminó con su nombramiento comop teniente general de la Armada, tras una carrera iniciada desde la marina mercante y basada en la experiencia en la mar y en la acción directa.
Los restos del marino mallorquín reposan en la iglesia de Santa Cruz de Palma, mientras que su nombre figura en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando, en Cádiz.


