El director general de Puertos y Transporte Marítimo, Antoni Mercant, visitó ayer las obras del nuevo edificio multiusos del puerto de Cala Rajada, una actuación impulsada por Ports de les Illes Balears (PortsIB), ente público adscrito a la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua. En su visita estuvo acompañado por el gerente de PortsIB, Kico Villalonga y también asistieron la teniente de alcaldesa de Capdepera, Mireia Ferrer; el concejal de Urbanismo, Paulí Faba; la concejala de Servicios Sociales, Maria Pilar Díaz; la concejala de Obras, Agripina Rocha, y Tomeu Garau, presidente de la cofradía de pescadores de Cala Rajada.
Los responsables del Govern pudieron comprobar el buen ritmo de ejecución de los trabajos, que avanzan conforme a la planificación prevista. Actualmente, el edificio ya cuenta con las fábricas exteriores ejecutadas y se encuentra en fase de ejecución de los acabados interiores. En las próximas semanas está previsto iniciar los trabajos de terminación de fachadas y carpinterías exteriores, mientras que en el entorno del edificio se están finalizando los trabajos de empedrado de la urbanización exterior.
Las obras se iniciaron en el mes de abril y se suspendieron temporalmente entre julio y octubre con el objetivo de no interferir en la temporada turística ni en las actividades lúdicas y feriales que tienen lugar en el puerto.
El proyecto cuenta con una inversión de 2,2 millones de euros (IVA incluido) y contempla la demolición del antiguo edificio, ya ejecutada, y la construcción de un nuevo equipamiento moderno y funcional, adaptado tanto a la actividad portuaria como a las necesidades de los usuarios y de la ciudadanía. Se trata de una actuación largamente reivindicada por el municipio y clave para la modernización de uno de los puertos más emblemáticos de Mallorca.
En este contexto, Ports de les Illes Balears (PortsIB) ha avanzado que próximamente sacará a concurso la concesión administrativa para la ocupación y explotación del local y la terraza destinados a restaurante, ubicados en la zona de servicio del puerto. La concesión incluirá una superficie total de 486,37 metros cuadrados, distribuidos entre planta baja, primera planta y una terraza con vistas al mar.
El local se entregará en estado estructural terminado, con todos los elementos resistentes, envolventes y de cerramiento exterior completamente ejecutados, pero sin terminaciones interiores ni instalaciones, que deberán ser asumidas por el adjudicatario. Este planteamiento permitirá adaptar el espacio al proyecto de restauración que se presente.
El nuevo edificio multiusos albergará, en la planta baja, la cocina y el almacén de la cantina, cuatro puntos de venta de billetes para las golondrinas, diversos espacios destinados a almacén vinculados a la operativa portuaria y unos aseos públicos. En la primera planta se ubicará el restaurante y la terraza, concebidos como un espacio abierto al puerto y al paseo marítimo, reforzando la integración entre el núcleo urbano y el entorno portuario.


