El Club de Vela de Andratx se ha transformado en Marina Port Andratx tras el acto de reversión y entrega de la concesión del que informó ayer en primicia Gaceta Náutica. La firma del acta, celebrada en la sede social de la entidad con presencia de representantes del club, del nuevo concesionario y de Ports de les Illes Balears (Ports IB), formaliza el inicio de una nueva etapa bajo la gestión de Iniciatives Portuàries Mirall de Mar Mallorca (IP3M), integrada en IPM Group.
La concesión tiene una duración de 14 años e incluye la subrogación del personal y el compromiso de la empresa pública Ports IB de compensar los sobrecostes en este apartado en función de los sueldos que IP3M paga en el resto de sus concesiones, según confirmaron ayer fuentes del Govern balear.
Con este trámite culmina el proceso judicial derivado de la sentencia del Tribunal Supremo de 2017, que estimó la demanda presentada por IP3M contra la adjudicación de 2006 a favor del Club de Vela. La ejecución efectiva se ha prolongado durante casi una década debido a la controversia sobre la superficie concesional tras la ampliación del puerto. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears avaló parcialmente la propuesta de canon planteada por Ports IB, introduciendo ajustes en el estudio económico y en los costes de personal. El canon definitivo no se ha hecho público.
El puerto adopta ahora la denominación Marina Port Andratx y se integra en la estructura operativa de IPM Group, que gestiona otros puertos deportivos en Baleares y la península. Las instalaciones cuentan con 547 amarres para embarcaciones de hasta 30 metros de eslora.
En un comunicado oficial, hecho público horas después de que GN informara sobre la reversión, el nuevo gestor ha hecho hincapié en la continuidad del equipo y el mantenimiento de la actividad deportiva. Patrick Reynés, CEO de IPM Group, afirma en dicha nota que “nos incorporamos a Marina Port Andratx con el máximo respeto por el trabajo realizado hasta ahora y con la voluntad de sumar. El equipo humano es la base de cualquier proyecto sólido, y estamos convencidos de que, trabajando juntos, podremos fortalecer la operativa diaria y seguir impulsando la calidad del servicio con una mirada optimista y hacia futuro”.
En la misma línea, José María Campuzano, también CEO del grupo, señala que “Marina Port Andratx es un puerto con una identidad muy definida y un fuerte vínculo con su entorno. Nuestro compromiso es reforzar esa esencia y aportar nuestra experiencia en gestión portuaria desde el respeto y la estabilidad”.
El grupo asegura que “el compromiso con el deporte náutico y la tradición marítima local formará parte de la nueva etapa”, con la intención de impulsar la organización de regatas y actividades vinculadas al mar. Por su parte, el Club de Vela, que ha recibido una indemnización de unos 3 millones de euros, continuará existiendo como entidad deportiva. Su futuro se someterá a debate el próximo sábado en una asamblea de socios.


