El Consell de Mallorca celebró el martes una reunión informativa dirigida a vecinos, representantes del sector hotelero y otros agentes sociales y económicos del entorno de Ses Fontanelles con el objetivo de explicar cómo se desarrollarán las labores de extracción del pecio romano, cuyo inicio está previsto para el próximo 9 de marzo de 2026, si las condiciones climáticas lo permiten.
El encuentro, que tuvo lugar en el Club Marítimo San Antonio de la Playa, se planteó como una sesión informativa, una vez cerrados todos los aspectos técnicos y científicos del proyecto, para trasladar a las más de 25 entidades e instituciones asistentes, en qué consistirá el operativo y cuál será su calendario de ejecución.
Durante la reunión, la vicepresidenta del Consell de Mallorca y consejera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, destacó la importancia de mantener una comunicación directa con el entorno más próximo al yacimiento. «Queremos que todos los agentes implicados, vecinos, clubs náuticos, hoteleros, restauradores, cuerpos de seguridad, etc. conozcan de primera mano cómo se desarrollará el proceso y qué implicaciones tendrá, así como la trascendencia histórica y cultural de este proyecto para Mallorca», ha señalado. Roca añadió que «la extracción del pecio de Ses Fontanelles supone un hito patrimonial que sitúa a la isla en el mapa internacional de la arqueología subacuática y que gestionamos con el máximo rigor y responsabilidad».
Durante la sesión se detalló cómo se organizará el dispositivo a partir del 9 de marzo, la duración estimada de las diferentes fases y las medidas previstas para garantizar la seguridad, minimizar las afecciones en el entorno y asegurar el correcto desarrollo de los trabajos. Asimismo, se explicó el proceso posterior de conservación y estudio de los materiales recuperados.
El pecio de Ses Fontanelles, datado en el siglo IV d.C. y localizado a escasos metros de la costa, constituye uno de los hallazgos más relevantes del Mediterráneo occidental por el excelente estado de conservación tanto de la embarcación como de su cargamento, formado por centenares de ánforas de época romana. La comunidad científica internacional avala la intervención, cuya planificación técnica ya ha sido definida conforme a los estándares más exigentes en materia de arqueología subacuática.


