El 5 de febrero del año 2003, el por aquel entonces secretario de estado norteamericano Collin Powell, alertaba al consejo de seguridad de la ONU que Iraq poseía en sus arsenales armas de destrucción masiva WMD (weapon of mass destruction) para justificar, con una anterioridad de 90 días, el inicio de las acciones bélicas contra el régimen iraquí.
Esta falsa afirmación provocó más adelante el arrepentimiento tanto del secretario de estado como del propio presidente George W.Bush. ¿Cómo se define el termino de arma de destrucción masiva?, dentro de la variedad de múltiples definiciones que nos podemos encontrar, vamos a emplear la terminología que figura en la página web de la fundación para el español urgente y para el término que nos ocupa cita, “armas con capacidad para matar o herir a un número muy elevado de personas y causar grandes daños económicos” este término englobaría armas nucleares, bacteriológicas o químicas.
No solo en la época contemporánea se han empleado armas poderosas de devastación, en épocas pasadas y remotas nuestros antepasados ya se las idearon para crear elementos de guerra con gran capacidad de destrucción. En el sitio de la ciudad de Siracusa en el año 212 A.C., el científico Arquímedes valiéndose de escudos de bronce (que mando pulir hasta quitarles brillo) los empleó como espejos que reflejaron y concentraron la luz solar contra los velámenes de los buques enemigos, provocando el incendio de los mismos. Este mismo experimento se reprodujo en el año 1975 por un científico griego, obteniendo el mismo resultado y calcinando un buque de madera a 50 metros de distancia.
Pero una de las armas de destrucción que causo mayor temor e inquietud entre los guerreros de la antigüedad fue el compuesto conocido como el fuego griego.
Sumergiéndonos en la profundidad de las leyendas, el origen de este terrible y efectivo compuesto incendiario se dice que fue susurrado por un ángel al emperador bizantino Constantino el grande en el año 300 D.C. Si retornamos a la realidad, este invento se debe a un experto llamado Calinco, que huyendo del asedio a Siria por parte de las fuerzas musulmanas en el año 668 D.C, se refugió en la ciudad de Constantinopla.
En dicha ciudad, mostró a los regentes bizantinos su invento revolucionario, empleándose por primera vez en el año 673 D.C., sirviendo para romper el asedio musulmán que soportó Constantinopla durante siete largos años y salvando de nuevo a la ciudad de un asedio de la flota musulmana en el año 718.
Pero ¿qué es en realidad el llamado fuego griego?, a grandes rasgos es un sistema de armas diseñado para desintegrar buques enemigos en un combate naval compuesto de una munición química y un sistema para propulsarla, empleando calderos, sifones, tubos y bombas.
Su secreta formulación química se perdió con la conquista de la ciudad de Constantinopla y en la actualidad sigue siendo un profundo misterio sin resolver, llegándose a la conclusión que debería de estar formado por nafta, espesante, cal viva, azufre, trementina y salitre.
Su gran poder destructivo se debía a su capacidad para arder, incluso sobre el agua salada, además de su gran poder de adherencia al casco y velamen de los buques, haciéndose prácticamente inextinguible con los medios convencionales para luchar contra los incendios existentes en la época.


