El Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) ha condenado con firmeza las amenazas y ataques contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz y ha reclamado la creación urgente de un marco que garantice el paso seguro de las embarcaciones en esta estratégica vía marítima.
Durante una sesión extraordinaria celebrada en Londres, el organismo también expresó su preocupación por el supuesto cierre del Estrecho de Ormuz, una situación que, según el Consejo, está afectando gravemente al tráfico marítimo comercial y poniendo en riesgo la seguridad y el bienestar de las tripulaciones.
La reunión se celebró en consonancia con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU y concluyó con un llamamiento a reforzar la cooperación internacional para garantizar la seguridad de la navegación. El Consejo subrayó que los derechos y libertades de navegación de los buques mercantes, reconocidos por el derecho internacional, deben ser respetados.
El Consejo de la OMI instó a detener de inmediato todos los ataques contra barcos que afecten a marinos civiles y pidió a los Estados que garanticen el suministro continuo de agua, alimentos, combustible y otros recursos esenciales a los buques que actualmente no pueden abandonar la región del Golfo.
Asimismo, solicitó a los países que faciliten los relevos de tripulación y las operaciones de cambio de marinos conforme a las normas internacionales, con el objetivo de preservar la salud, la seguridad y el bienestar de las personas a bordo. El organismo también pidió que se asegure la comunicación de los marinos con sus familias y que se mantengan las provisiones necesarias en los barcos mientras dure la situación de bloqueo.
La OMI alertó además de los riesgos adicionales que afrontan los buques que transitan por la zona, donde los sistemas de navegación por satélite, conocidos como Global Navigation Satellite Systems (GNSS), están sufriendo interferencias y falsificaciones de señal. El Consejo subrayó que estas circunstancias, sumadas a la fatiga y la presión que soportan las tripulaciones, exigen una respuesta internacional coordinada que tenga en cuenta la autoridad del capitán a bordo y las condiciones operativas reales de los buques.
Propuesta de un corredor marítimo seguro
Entre las medidas planteadas, el Consejo solicitó la creación de un marco marítimo de seguridad que permita evacuar de forma segura a los buques mercantes que permanecen atrapados en la región del Golfo, evitando así posibles ataques militares y garantizando la continuidad del comercio marítimo.
Para ello, el Consejo encargó al secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, que inicie de inmediato las acciones necesarias para establecer este mecanismo en colaboración con los países y actores implicados.
“Debemos demostrar que la inacción no es una opción y que las palabras por sí solas no bastan”, señaló Domínguez al cierre de la sesión. “Juntos podemos impulsar los cambios necesarios para proteger el bienestar de quienes no tienen voz y salvaguardar el principio de libertad de navegación”.
La sesión extraordinaria del Consejo fue convocada a petición de varios Estados miembros. El Consejo, órgano ejecutivo de la OMI, está formado por 40 países elegidos por la Asamblea de la organización, aunque en esta reunión participaron más de 120 Estados miembros.


