Me extraña no haberles hablado antes de este velero que siempre me ha parecido una joya. Todos los artículos que he leído sobre los Folkboat los ensalzan como el VW escarabajo del mar: Classic Boat, en una serie de dedicada a los grandes diseños, lo pone a la altura del Herreshoff 12.5 o el Gipsy Moth IV, mietras que Practical Boat Owner lo sitúa en el Olimpo, junto al Optimist, el Hobbie 16 o el Swan 36. ¡Ahí es nada!
Durante la Segunda Guerra Mundial, la federación de vela escandinava promovió un concurso para crear un nuevo velero crucero regata. Hubo varias propuestas, pero el jurado no logró decantarse por ninguna de ellas. Se decidió entonces contratar a Tord Sunden para que unificara distintos diseños. El resultado fue un barco de madera con casco en tingladillo, 25 pies de eslora, cerca de dos toneladas de desplazamiento -de los cuales una está en la quilla corrida-, y aparejo fraccionado con mayor, foque y spinnaker, pensado para una tripulación de dos a cuatro personas. A partir de mediados de los setenta se empezaron a construir en fibra de vidrio, pero respetando la forma del casco y la característica construcción escandinava. Alrededor de 4.000 unidades fabricadas avalan su fama.
El Nordic Folkboat evolucionó con el paso del tiempo. La serie International Folkboat, diseñada enteramente por Sunden en 1967, incorporó un motor interior, elevó el francobordo y su interior dejó de ser tan espartano como el anterior. Por temas de marketing, se llamó IF-boat.
Aquí no acaba la cosa: el Marieholm 26 y el 261 son evoluciones hechas por el propio diseñador. El Contessa 26 es un diseño de D. Sadler fuertemente inspirado en el Folkboat; podríamos decir que más que un hijo es un sobrino del original, al igual que los Stella. Pero, para terminar de rizar el rizo y demostrar cómo de prolífico ha sido este diseño, existe el Junior Folkboat que, además, es anterior a este. Se trata de un bellísimo velero de 5,7 m de eslora, con 15 metros cuadrados de trapo, pensado para dos tripulantes. Hay una explicación: fue diseñado en 1929 con el nombre de KDY Junior boat, pero con el tirón de los Folkboat fue rebautizado.
El añorado Javi González tenía un Nordic Folkbat que participó en regatas del Reial Club Nàutic Port de Pollença. ¡Qué maravilla era verlo con el spi izado! Y Víctor Rosselló y su madre eran propietarios de un Marieholm 26 que hasta hace poco estaba amarrado en el mismo puerto y lo veía al salir a navegar. Estuve viendo vídeos de un fanático que lo tenía de exposición y pensando que le haría yo al Schoobido -así era su nombre- si fuera mío. ¡Qué barco!


