“Sé que eres un hombre de pueblo y por ello te he escrito esta glosa”. El presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Francesc Antich, se salió del guion en el acto de homenaje a Miquel Suñer, ex presidente de la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), celebrado ayer en el Restaurante del Club Nàutic S’Arenal, y en lugar de pronunciar un discurso, como demandan los cánones, se soltó con la lectura de una composición propia en verso, una glosa mallorquina en la que destacó la condición de “gran patrón” del respetado dirigente sectorial para llevar a buen puerto a la “náutica social”.
Al término de la lectura, Miquel Suñer se declaró “emocionado” –“este regalo no tiene precio”–, mientras los asistentes al almuerzo de homenaje prorrumpieron en una prolongada ovación. Antich, político de larga carrera y, al igual que Suñer, hombre de la Part Forana (el uno de Algaida, el otro de Campos), supo con este gesto original meterse en el bolsillo a todos los presentes. Y eso es mucho decir, porque en S’Arenal estaba representado, además de los clubes, el resto del sector portuario de las Islas, incluidas las marinas (supuestas rivales de los clubes, aunque cada vez menos), el actual director general de Puertos, Xavier Ramis, y varios de sus predecesores.

Las alabanzas a Suñer, quien el próximo 9 de diciembre recibirá el Premio Brújula de Gaceta Náutica por su trayectoria, fueron unánimes. El actual presidente de la ACNB, Antoni Estades, recalcó su papel fundamental en el reconocimiento de la labor social y deportiva que realizan los clubes náuticos, donde se encuentra el origen de la afición por la vela, y se preguntó retóricamente qué pasaría si no existieran, a lo que Miquel Suñer respondió: “Habría que volver a hacerlos”.
Xavier Ramis se refirió al buen talante, pero también la firmeza, que siempre ha mostrado Miquel Suñer en su relación con la administración pública, mientras que Javier Sanz, ex presidente del Real Club Náutico de Palma y actual presidente de la Federación Española de Vela, destacó su liderazgo en la lucha por lograr que la sociedad asuma la importancia de los clubes náuticos y la necesidad de protegerlos.
Todos los intervinientes tuvieron palabras de agradecimiento y de complicidad hacia María, esposa del homenajeado, por haberle permitido destinar “tantas energías” durante 13 años a la asociación.
La ACNB obsequió a Suñer con un cuadro del pintor mallorquín Mariano Mayol y el resto de instituciones le entregaron una placa conmemorativa y (la APB) un libro, además de la hoja impresa con la glosa de Antich.
En su discurso, Miquel Suñer dijo que él no hubiera podido hacer nada sin el apoyo de los presidentes y directores de los clubes náuticos y tuvo un reconocimiento especial para quien fue su “mentor”, Joan Oliver, director del Club de Vela de Andratx, y para los líderes asociativos que le precedieron en la representación de la náutica balear, como Bartomeu Bestard o Ricardo Ferrer, presidentes en su día de la asociación de puertos deportivos. Con la voz quebrada, concluyó sus palabras con una advertencia: “No os añoraré porque pienso seguir viéndoos a todos, y vigilándoos”.


