Rafael Torrent Llopis (Ciutadella 1940) afronta la última parte de su mandato al frente del Club Nàutic de Ciutadella, una entidad que cuenta con 743 socios y 200 licencias deportivas y que es un referente para la sociedad menorquina. Este empresario del calzado, jubilado desde 2008, hace balance de sus 40 años de dedicación al club del que es su socio más antiguo.
Ha anunciado que no se presentará a las próximas elecciones del Nàutic de Ciutadella, ¿qué razones le llevan a tomar esta decisión?
La suma de varias. Tengo 81 años, otro mandato significaría tener 85 años al final del mismo. Creo que tiene que haber gente más joven que traiga nuevas ideas. A nivel personal, me encuentro bien pero me tengo que cuidar. Soy diabético, tengo insuficiencia renal y estoy en prediálisis.
¿Qué balance hace de su gestión como presidente y como directivo del CN Ciutadella?
Lo principal para una persona que quiera ser presidente de cualquier entidad es el equipo. Sin un equipo unido nada funciona, tampoco un club náutico. Dicho esto, creo que el balance és satisfactorio, más teniendo en cuenta que la Covid-19 nos ha birlado un año.
¿De qué se siente más orgulloso en su etapa al frente del club y que asignatura le queda pendiente?
No me siento orgulloso de nada en especial, hacemos nuestro trabajo y ya está. Estamos en el club porque quisimos, nadie nos obligó y hacerlo bien no es ningún mérito, es nuestra obligación. En cualquier caso, creo que lo más importante ha sido poner en marcha la gasolinera. Quiero agradecer al vicepresidente, Salo Moll, que haya llevado prácticamente en solitario esta iniciativa. Queda pendiente solucionar la continuidad de Cala Busquets, que será lo más importante para la próxima junta. El objetivo principal del club es promocionar los deportes náuticos. Lo hacemos con unos excelentes profesionales.
¿Cómo llegó al club?
Me inició en la vela mi primo Antonio Cardell como tripulante de su Snipe. Podría haber sido otro tipo de actividad, pero me metí en el club y así he continuado. toda la vida. Soy el socio vivo más antiguo. No pasa con frecuencia ser el decano como presidente de una entidad. Ya fui presidente entre 1979 y 1983. Además he estado en la junta directiva con cinco presidentes. En total, cerca de 40 años, que se dice pronto.
¿Qué significa el CN Ciutadella para su ciudad?
Cada persona tiene sus aficiones, todas muy respetables, pero no hay que olvidar que vivimos en una isla y el mar es muy importante para los menorquines y, en este caso, para Ciutadella. De hecho, salvando gloriosas excepciones como Sergio Llull, Albert Torres, Gemma Triay, Paco Vallejo y algunos más que seguro me olvido, con la vela hemos tenido en Menorca campeones de Europa y de España. Lo que pasa es que la vela no es un deporte de masas, no hay estadios ni pabellones para ver el espectáculo, pero sí que tenemos muchos éxitos.
¿Cuál es, a su juicio, el hecho diferencial de los clubes náuticos respecto a los puertos deportivos?
Los clubes son entidades sin ánimo de lucro. El 100 por 100 de lo que recaudamos se invierte en deporte e inversiones. No tenemos un consejo de administración que cobre ni se reparten dividendos. Un puerto deportivo es una actividad económica como cualquier otra y naturalmente genera beneficios y los reparte entre sus socios.
El CN Ciutadella tiene concesión hasta 2043, pero otros clubes también emblemáticos podrían perder sus instalaciones. ¿Cómo ve esta situación y qué solución propone?
Se tendrían que tener en cuenta los objetivos. Los de los clubes son claros, fomentar los deportes náuticos. Una solución podría ser reflejar nuestra labor en la puntuación de los concursos. Estamos dando una salida deportiva para los jóvenes de nuestra comunidad y esto tendría que tenerse en cuenta.
Usted se ha implicado mucho en la labor de la ACNB. ¿Qué valoración hace del trabajo de esta entidad?
Si no existiera la ACNB, tendríamos que inventarla. Soy un ferviente defensor de la unidad en todos los sentidos. Quiero agradecer a Miquel Suñer y a Rafel Palmer, expresidente y gerente, la labor que han hecho durante muchos años. El nuevo presidente, Antonio Estades, lo hará estupendamente, pues, además de su capacidad, está rodeado de unas magníficas personas.
¿Qué han significado el mar y la navegación en su vida?
Cualquier persona que haya estado ligada durante 40 años a cualquier actividad está marcada de alguna manera. Durante 20 años estuve de vicepresidente por Menorca en la Federación Balear de Vela, primero con Jaime Enseñat y luego con Xisco Villalonga. Durante tres años dirigí el boletín de la clase Snipe, lo hacíamos en Ciutadella. He navegado en regatas y trayectos más de 12.000 millas. El mar y la navegación han sido muy importantes en mi vida.


