Defensa apuesta por el dron submarino de la UIB
El Ministerio financia un sistema de detección que permitirá localizar minas, aviones perdidos, contaminación o naufragios, a gran distancia y de modo autónomo

El Ministerio financia un sistema de detección que permitirá localizar minas, aviones perdidos, contaminación o naufragios, a gran distancia y de modo autónomo

Financiado por el Ministerio de Defensa, varias universidades españolas y empresas tecnológicas, se ha desarrollado un sistema de detección temprana de amenazas submarinas usando equipos no tripulados y redes de sensores. El objetivo principal de los investigadores es localizar minas, otros submarinos, aviones perdidos, contaminación o naufragios, a gran distancia, con seguridad y de modo autónomo.

El proyecto SIMBAAD (Sistema Integrado de Monitorización y Búsqueda de Amenazas Acuáticas para Defensa) está coordinado por la Universitat Jaume I de Castelló y cuenta con la participación del submarino autónomo de la Universitat de les Illes Balears (UIB), la empresa tecnológica madrileña UTEK, especializada en el desarrollo de sistemas no tripulados, y el fabricante de embarcaciones Narwhal boats.

Los trabajos de investigación cuentan con el apoyo directo de la Armada a través de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Armas Navales. SIMBAAD está financiado concretamente por la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa y responde a la necesidad de aprovechar la cooperación entre científicos y las empresas del sector más avanzadas en tecnologías de vehículos no tripulados.

El sistema, actualmente en fase de desarrollo y pruebas, consiste, en una embarcación semirrígida ligera y autónoma que trasporta al dron submarino hasta la zona de operaciones definida, donde finalmente el submarino se «desprende» para realizar una acción pre-programada en un área marina que puede estar lejos de la flota principal o de tierra firme. De este modo se podrán realizar misiones militares o civiles, como búsqueda de naufragios, rescates, revisión de cables submarinos o en áreas con riesgo de explosiones o conflictos armados, todo ello sin que corran peligro las vidas humanas al aproximarse a una zona de riesgo.

El dron de la UIB puede realizar sus funciones a profundidades de hasta 200 metros y por periodos de 8 horas a velocidades de entre 1 y 2 nudos en inmersión. Ambos vehículos, el nodriza de transporte rápido  y el propio dron, llevan incorporados elementos electrónicos de última generación para facilitar las comunicaciones y su navegación autónoma. El conjunto se completa con una red de sensores desplegados en boyas. Todos los elementos del sistema se comunican entre sí y envían los datos en tiempo real a una estación de control que puede estar en un buque principal o en tierra, incluso a miles de kilómetros de la zona de operaciones.

El programa SIMBAAD, que «zarpó» a finales de 2020, se estima finalice en 2022, tras una serie de pruebas en zonas confinadas e instalaciones especiales de la Armada española. 

Astilleros de Mallorca ha troquelado, utilizando planos 3D aportados por la UIB, una serie de piezas para el dron. Estos elementos han sido fabricados expresamente para este proyecto. Los nuevos elementos  ayudarán a que el dron de la UIB mejore su hidrodinámica y estabilidad, por lo que ganará en eficiencia energética en navegación a gran profundidad.

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