Las restricciones de la normativa medioambiental impiden el dragado de los puertos, incluso cuando los sedimentos son inocuos. Las consecuencias, tras diez años sin que nadie aporte soluciones, empiezan a ser graves: bocanas cerradas, amarres donde los barcos tocan fondo y contaminación de los lodos. La situación es surrealista. Lo tratamos en nuestro programa de Es adio del 24 de febrero.
También hablamos (10:20) del cuaderno infantil editado por el GOB y el Govern balear que criminaliza a los navegantes y pescadores submarinos. El directivo de la CMAS Andrés Suredsa lo califica de "demencial".


