Unos 260 ciudadanos ucranianos se refugian de la guerra en Mallorca. La mayoría, el 90%, son mujeres y niños y casi todos reiteran una y otra vez que su intención es regresar de inmediato a su país para ayudar en la reconstrucción de Ucrania y volver a ver a sus hermanos, padres o maridos, que han quedado allí. Están alojados provisionalmente en el hospital de San Juan de Dios, La Salle, un hotel y casas particulares, tanto de ucranianos ya residentes como de mallorquines.
Los niños van a clase y todos disponen de permiso de trabajo y asistencia sanitaria. La administración les facilita el alimento, por lo que sus necesidades básicas están casi completamente cubiertas. Sin embargo, complementando la labor gubernamental, algunas asociaciones, particulares y varios sectores industriales, les intentan ayudar en cuestiones complementarias.
El sector náutico, encabezado por el Balearic Marine Cluster y la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), se ha unido a la entidad humanitaria mallorquina “Sal y ayuda”, que surgió de un despacho de abogados de Palma que proporciona, principalmente, asesoramiento legal gratuito.
Los ucranianos refugiados en la isla explicaron a los representantes del sector náutico en una reciente reunión mantenida en el Real Club Náutico de Palma (RCNP) que lo que les falta es un poco de dinero “de bolsillo”. Sus tarjetas de crédito no funcionan y su moneda no tiene ningún valor. No pueden ni coger un autobús, por lo que van de San Juan de Dios al centro de Palma cada día, a clases de castellano, caminando. Tampoco tienen dinero para comprar cosas tan básicas como ropa interior, fruta, suplementos alimenticios para embarazadas o pañuelos.
Por todo ello, la asociación sin ánimo de lucro “Sal y ayuda” ha puesto en marcha una campaña, con el apoyo del sector náutico, para facilitar a los refugiados residentes unos “bonos de compra esencial” de 50 euros por persona. Las empresas del sector náutico han hecho ya donaciones a ésta ONG, que en un acuerdo con la cadena de supermercados BIP, reconvierte los donativos en bonos de compra para poder utilizar en estos supermercados. El objetivo es que esas mujeres refugiadas y ancianos puedan hacerse con elementos de primera necesidad que la administración no alcanza a aportarles. De este modo podrán adquirir gratuitamente, por ejemplo, toallitas húmedas para bebés, protector solar, peines, elixir bucal o lo que consideren oportuno para ellas y sus hijos.
Dos importantes empresas del sector, Nautipaints y Astilleros de Mallorca, han sido las primeras en hacer una considerable aportación económica al proyecto para facilitar a los refugiados cientos de “bonos de compra esencial”, una muy acertada iniciativa que complementa las ayudas gubernamentales con aportaciones del sector náutico que llegan directamente a las personas que más lo necesitan.
Las empresas o particulares interesadas en colaborar en esta línea de ayudas no gubernamentales pueden llamar a los siguientes números o escribir al correo indicado. Teléfonos: 636970569 / 971727553. coordinador@balearabogados.com


