La declaración, que cuenta con el apoyo de todas las fuerzas políticas, supondrá que Cabrera se convierta en el parque nacional maritimoterrestre más importante de España y el segundo del Mediterráneo.
El consistorio se suma de esta manera a la solicitud que hizo el Govern de les Illes Balears el pasado 7 de agosto al Ministerio de Medio Ambiente para que inicie el procedimiento para proponer la ampliación del parque. La delimitación de la zona a proteger se hará con el consenso del patronato del parque y con el sector pesquero.
Con esta propuesta se pretende la protección de hábitats esenciales y sensibles, relevantes para la recuperación y mantenimiento de los stocks pesqueros deteriorados por técnicas agresivas de pesca como el arrastre de fondo.
Como mínimo se duplicará la superficie protegida, pasando de las 10.021 hectáreas actuales a las 20.000, y como máximo- siguiendo la propuesta de OCEANA- esta ampliación supondría llegar a las 90.000 hectáreas protegidas.

