Coville, que llegó ayer a la meta ubicada en Brest, ha pulverizado el registro que fijó Joyon en 2008, rebajando la marca en más de ocho días. Coville logró su objetivo en su quinto intento, tras dos vueltas al mundo sin récord (2008/2009 y 2011), y dos abandonos (2007/2008 y 2014).
El Sodebo Ultim es un trimarán de 31 metros de largo y 21 de ancho. Con él, Coville ha navegado a una velocidad media de 24 nudos. Tras cruzar la meta, el patrón afirmó sobre sus intentos que “me caí, me levanté y me atreví. Es un trabajo de diez años, un sueño difícil de alcanzar. Pero un sueño que he vivido y sigo viviendo".
"Gobernar este tipo de barcos no solo no es una cuestión de fuerza física, también hay que ser inteligentes. Se debe aprovechar las olas para obtener la ventaja que el gennaker permite ahorrar. Y cuanto mayor es la experiencia, más uno es capaz de hacerlo. En esta vuelta al mundo he navegado como un equipo, no creo que haya hecho menos maniobras que si hubiéramos sido más a bordo", señaló Coville.

