Y continúa el cerrojazo pesquero. Si hace unos días el Ministerio nos sorprendió con el cierre de la pesquera del atún rojo para la pesca recreativa solo cinco días después del inicio de la temporada, esta vez ha sido el atún blanco el afectado.
La Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura ha decretado que no se puedan pescar en el Mediterráneo más ejemplares de esta especie (Thunus alalunga), también conocida como albacora, a partir de las 0 horas de mañana, 6 de julio.
Como en el caso del atún rojo, la decisión se argumenta en que está a punto de rebasarse la cuota asignada para esta pesquería: “según los datos actuales de capturas de atún blanco en el Mediterráneo (stock ALB/MED), que obran en poder de la Secretaría General de Pesca, la cuota asignada este año estaría próxima a agotarse, por lo que procede el cierre de dicha pesquería para evitar su sobrepasamiento”, detalla la resolución del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El cierre no afecta solo a la pesca recreativa sino también a la profesional.
“Profesionales y recreativos estamos en el mismo saco y a esto no hay derecho” denuncia Bernadí Alba, presidente de APERS, la Asociación de Pesca Española Recreativa Sostenible. “Hay una falta de transparencia brutal en el Ministerio. No tienen ni idea de pesca”. Según explica, no hay datos públicos sobre las toneladas de albacora que se han capturado esta temporada, que comenzó en abril: “No dan los datos, yo los he pedido varias veces, pero no los dan”, se queja.
El portavoz de los pescadores argumenta que los cambios en la temporada de pesca son perjudiciales precisamente para el desarrollo de la especie: “Cada vez hay más pesca comercial que va a por la albacora y cada vez más temprano. Cuando empecé hace 20 años, las albacoras se pescaban por septiembre y octubre, cuando ya habían desovado, pero ahora las matan cuando vienen a desovar. Un cerquero se lleva en una noche el desove de todo el año”.
Bernadí Alba denuncia la falta de equilibrio y proporcionalidad en las cuotas en este caso: “Hace tres días había un cerquero enorme, bestial, a 15 o 20 millas de Portocolom. Lo que saca este barco en una noche no lo sacamos todos los pescadores recreativos de Mallorca en diez años. Si nos meten en el mismo cajón que a estos barcos no tenemos nada que hacer”. Según explica, en cuanto los palangreros detectan que pican las albacoras, se corre la voz, acuden los cerqueros y en unos días se completa la cuota asignada.
En concreto, la cifra específica para este año era de 103 toneladas en el caladero Mediterráneo que englobaba tanto las capturas de pesca recreativa como profesional de atún blanco.
El Ministerio había decidido el año pasado repentinamente además limitar la pesca de albacoras a tres por embarcación y día para la pesca recreativa, cuando hasta ese momento se podían capturar hasta 20 por día.
El presidente de APERS reclama que se tenga en cuenta a los pescadores recreativos para la toma de decisiones en España, como dictamina la Unión Europea, pero esto parece difícil de conseguir. En este aspecto aporta un factor que ya citaba el año pasado: “El atún rojo desova un mes y medio o dos meses antes que las albacoras y cuando las crías de atún rojo pesan ya unos ochocientos gramos, su alimentación son las crías de albacora, que pesan 150 gramos. Se genera un desequilibrio que en este caso afecta a la población de albacora”.
Por otro lado, Bernadí Alba vuelve a mostrarse crítico con la actitud de algunos pescadores recreativos: “Si en algún momento nos dan una cuota para la pesca recreativa del Mediterráneo, se basará en las capturas declaradas y como, por desgracia, en muchos casos no se declaran, la cuota será mínima y ¿Quién tiene la culpa de esto, el Ministerio o los pescadores que llevan años sin declarar capturas?”.
Como solución al problema de la albacora, el presidente de APERS propone que haya unas cuotas específicas dignas para la pesca recreativa y separadas por caladeros porque cada uno tiene unas fechas diferentes: Cantábrico, Golfo de Cádiz, Canarias, Mediterráneo… “Nosotros nos quejamos, pero los pescadores catalanes ni siquiera van a poder pescar albacora porque ya se ha cerrado la pesquera y todavía no habían llegado estos peces a sus aguas”, precisa Alba.
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