La embarcación de regatas Corsario sufrió ayer el ataque de las orcas Gladis del Estrecho de Gibraltar cuando se dirigía a Mallorca para participar en la próxima Copa del Rey MAPFRE de vela, que se disputará del 29 de julio al 5 de agosto en aguas del Real Club Náutico de Palma.
El ataque ocurrió a la altura de la localidad de Barbate, cerca del punto donde hace dos meses se produjo el hundimiento de otro velero (el Champagne) por el mismo motivo. Las orcas causaron daños graves en la pala del timón de la embarcación, que tuvo que refugiarse en el puerto de la Línea de la Concepción para valorar los daños y proceder a su reparación.
El Corsario es un First 50 DK, de15 metros de eslora, armado por Jorge Durán Piñero. Representa al Club de Yates de Vilagarcía y aparece preinscrito en la 41ª Copa del Rey MAPFRE en la clase ORC 1, la misma en la que compite el Aifos de la Armada Española, patroneado por el Rey Felipe VI.
Durán ha explicado a Gaceta Náutica que en el ataque participaron cuatro orcas. El Corsario se encontraba en ese momento a unas cinco millas de la costa de Barbate, en una zona de apenas 15 metros de profundidad.
"Tres de las orcas se quedaron mirando mientras una se tiraba al timón. La sensación que nos dio fue la de haber cogido una piedra, ya que nos medio levantaron el barco", ha relatado Durán, quien ha opinado: "Como alguien no corte esto vamos a dejar de navegar, tanto los extranjeros que vienen a hacer turismo como los nacionales, porque un día va a pasar una desgracia"
El patrón del Corsario reconoce que ha sido una experiencia traumática tras muchos años de navegación: "Lo vives con un gran susto. Me va a costar coger el barco otra vez. Yo ahora tengo que tirar para Palma y luego volver a las Rías Bajas, y ya me dirás tú como afronto estas travesías".



