Un muerto en el incendio de un buque que transportaba coches eléctricos
El Freemantle Highway pudo ser remolcado a puerto tras permanecer varios días en llamas cerca de la costa neerlandesa

El Freemantle Highway pudo ser remolcado a puerto tras permanecer varios días en llamas cerca de la costa neerlandesa

Un muerto y 16 heridos. Ese es el balance final del incendio a bordo del Freemantle Highway, un buque de transporte de vehículos, a 27 kilómetros de la costa norte de la isla de Ameland, en los Países Bajos. Uno de los tripulantes perdió la vida al intentar sofocar las llamas cuyo origen se ha relacionado desde diversas fuentes con los 498 coches eléctricos que transportaba el barco.

El Centro de Guardacostas neerlandés informó que recibió el aviso del incendio el 25 de julio, poco antes de la medianoche. Un miembro de la tripulación murió cuando la dotación luchaba por sus propios medios para sofocar las llamas. Siete de los tripulantes se vieron obligados a saltar al mar ante el riesgo de perder la vida. Las unidades de emergencia desplazadas a la zona les rescataron del agua y evacuaron en helicóptero al resto de la tripulación, compuesta por 23 hombres. Dieciséis personas fueron atendidas ya en tierra por inhalación de humo.

Finalmente, el Freemantle Highway pudo ser remolcado al puerto de Eemshaven, donde llegó hace una semana. Este buque tiene 200 metros de eslora y está abanderado en Panamá aunque fue fletado por la compañía japonesa Kawasaki Kisen Kaisha para transportar un total de 3.783 vehículos desde Bremen, en Alemania, hasta Port Said, en Egipto.

El director de la compañía de salvamento Royal Boskalis Westminster NV, Peter Berdowski declaró: “No sabemos cuál fue la fuente del incendio. Dicho esto, creo que todos los expertos con algún conocimiento sobre este tema están de acuerdo en que el transporte de vehículos eléctricos introduce riesgos adicionales".

No es el primer incidente en el que los coches eléctricos han ocasionado graves pérdidas económicas, calculadas en este caso en 274 millones de euros. En marzo del año pasado, el Felicity Ace se hundió con cuatro mil vehículos a bordo cerca de las Azores tras sufrir un incendio cuyo origen también se relacionó con los coches eléctricos que transportaba. De hecho, la compañía propietaria del barco estableció a partir del incidente una cláusula que prohibía subir a bordo de sus buques coches cero emisiones de segunda mano.

Un informe del año pasado de la aseguradora alemana Allianz reconocía el creciente impacto de los vehículos con baterías de litio en la seguridad marítima. El informe afirmaba que las pruebas han demostrado que los habituales sistemas antiincendios rociadores de agua que se activan al detectar llamas no bastan para sofocar un incendio de este tipo. La compañía alertaba que esta nueva realidad debería llevar a afrontar cambios en el diseño de los barcos, los sistemas detectores y de extinción de incendios, los procedimientos de carga y la formación del personal de las navieras. El responsable marítimo de la aseguradora en el Reino Unido, Chris Turberville, apremiaba: “Estos problemas deben ser abordados con carácter de urgencia”

Los coches eléctricos no son en principio más proclives a sufrir un incendio que los alimentados por combustibles fósiles. Sin embargo, lo que es indudable es que los incendios con implicación de baterías de vehículos eléctricos son mucho más difíciles de sofocar que las llamas originadas por gasolinas y gasóleos y suponen además el riesgo de reactivarse días o incluso semanas después.

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