Un helicóptero de la ONG Sea Shepherd Global localizó en aguas australianas un ballenero japonés furtivo con unas de sus capturas sobre la cubierta. La tripulación trató de tapar el cadáver del cetáceo, pero ya era tarde: los hechos habían quedado recogidos en una serie de imágenes del fotógrafo Glenn Lockitch que se han hecho virales a través de las redes sociales. Las captura de esta ballena de la especie Minke supone, según Sea Shepherd Global, un "incumplimiento flagrate" de las sentencias dictadas por un tribunal internacional y la Corte Federal de Australia sobre la prohibición de cazar ballenas en el santuario australiano. La embarcación denunciada se llama Nisshin Maru.


