El PSIB-PSOE rechaza de forma rotunda el plan de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) para el cambio de usos del puerto de Palma. Los portavoces socialistas en el Parlament balear y el Ajuntament de Palma –Iago Negueruela y Xisco Ducrós, respectivamente- han pedido que se paralice el proyecto porque “añadirá más presión y más carga a toda esta zona”
Los socialistas han anunciado que el Consejo de Administración de la APB tiene previsto votar mañana un punto del orden del día que solicita paralizar todas las obras que se están llevando a cabo en el Puerto de Palma, para poder presentar un macroproyecto que añadirá más presión y más carga a toda esta zona, que permitirá más cruceros, más esloras, un muelle para petroleros y más restauración, entre otros aspectos.
Negueruela considera que este plan de usos portuarios significa “más ocio, más restauración, más lujo y menos actividad industrial”. El Plan Sanz, calificado de “macroproyecto” por el portavoz socialista, implica ganar más espacio al mar en el Dique del Oeste en una zona que actualmente no está abrigada y donde la profundidad ronda los 30 metros. En este sentido, Negueruela ha remarcado que para llevarlo a cabo sería necesario el uso de “más de 10 montañas de áridos”.
El portavoz del PSIB-PSOE ha asegurado que el nuevo proyecto para el puerto de Palma se ha hecho “con oscurantismo” y ha criticado el cambio de uso del Moll Vell, con la incorporación de algo más de seis hectáreas para la ciudad, porque “supondría un gran centro de lujo de ocio y restauración y también se busca ampliar las esloras y el alquiler de grandes yates”
El PSIB-PSOE ha solicitado la paralización inmediata de este proyecto y que se lleve a debate a la Mesa para el pacto social por la sostenibilidad en Baleares que ha impulsado el Govern presidido por Marga Prohens.
Respuesta de la APB
La APB no ha tardado en responder a la rueda de prensa que han dado los portavoces socialistas con una nota de prensa en la que niega que el cambio de usos vaya a suponer la llegada de más cruceros. “Por el contrario, se reduce el espacio para el uso del tráfico de cruceros turísticos, y se plantea la concentración en exclusiva en los muelles de Ponent-Paraires”, señala.
El ente portuario alega que este proyecto es tan solo “una propuesta en fase de estudio para un consenso y aprobación posteriores por parte de las diferentes administraciones públicas, entidades empresariales y sindicales, así como el resto de la comunidad portuaria, afectada directamente por los cambios que se proponen”.
La nueva propuesta de reordenación contempla incrementos de superficie de tierra destinados a la industria de la reparación y el mantenimiento de embarcaciones a la zona del dique del Oeste, mientras que el espacio destinado al tráfico regular de mercancías se mantiene prácticamente igual con el objetivo de garantizar las operaciones portuarias.
Respecto al Moll Vell, la APB ha negado que se vayan a crear más puertos deportivos destinados a megayates y señala que, al liberar esta zona de usos industriales, se podría destinar el espacio a usos vinculados con la cultura, la formación, el recreo y el deporte, entre ellos, “se está analizando la posibilidad de crear una escuela municipal de deportes náuticos”, concluye.


