Stella Maris, la organización internacional de la Iglesia católica, ha puesto en marcha un centro de asistencia social, laboral y espiritual que ofrecerá ayuda a la gentes de la mar (navegantes, marineros, pescadores) que desembarquen en el puerto de Palma, además de apoyo a sus familias.
El nuevo servicio ha sido impulsado por el Obispado de Mallorca y la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), que ha cedido y reformado una oficina ubicada en el número 12 de la calle Contramuelle Mollet, la cual estará dirigida por el párroco de la Iglesia Santa Creu, Nadal Bernat, y contará con un equipo de voluntarios laicos.
La labor que realizan los voluntarios de Stella Maris, entidad fundada 1920 en Glasgow y que se implantó tres años después en el puerto de Barcelona por el obispo mallorquín Josep Miralles, consiste en visitar diariamente los barcos que llegan al puerto o que están fondeados, brindando sus servicios, interesándose por las necesidades de la tripulación y ayudando en resolver cualquier problema desde las perspectiva social, laboral y espiritual.
El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, ha asegurado hoy en el acto de presentación que Stella Maris Mallorca "ha sido un sueño hecho realidad". En sus tiempos como obispo de Barcelona fue testigo de la importante labor humanitaria y espiritual llevada a cabo por esta organización en el puerto de la ciudad condal.
Según explicó el obispo, el rector de la Iglesia Santa Creu continuará con el trabajo que venía realizando con los pescadores y que ahora se verá ampliado a todos los navegantes durante su estancia en Palma, "sin importar su raza, nacionalidad, sexo, cultura, religión o ideología".

Taltavull se ha referido al voluntariado como la figura principal que sostiene a Stella Maris, que ofrece su tiempo, sus cualidades y sus habilidades para ayudar a todos quienes lo necesitan.
En el ámbito espiritual, el Apostolado del Mar significa una presencia de la Iglesia en el puerto. A los marineros se les ofrecen materiales catequéticos, biblias, rosarios, la posibilidad de celebrar Misa y la posibilidad de poder recibir por email las lecturas, oraciones y reflexiones propias de cada domingo. También tienen la posibilidad de recibir la atención de ministros de otras confesiones cristianas, del Islam o del Judaísmo.
Ricardo Rodríguez-Martos, delegado del Apostolado del Mar Stella Maris de la Conferencia Episcopal Española, ha recordado que el lema de la organización es "Un hogar lejos del hogar" con el que los voluntarios brindan un bienestar a las gentes de la mar con una acogida humanamente cálida.
“La labor de Stella Maris se enmarca en la vertiente social de los planes de sostenibilidad de cualquier puerto del mundo. Su trabajo no se entiende sin el apoyo de toda al comunidad portuaria, al igual que la comunidad portuaria se tiene que sentir parte de Stella Maris”, ha declarado Rodríguez Martos. El director de la APB, Toni Ginard, ha reafirmado, por su parte, su apoyo y compromiso con Stella Maris Mallorca como parte de la misión social de los puertos.
La Iglesia ejerce el Apostolado del Mar en 322 puertos de 56 países. En España está implantado en 15 instalaciones portuarias, donde trabajan 126 agentes de pastoral, 10 capellanes, 3 diáconos y 114 colaboradores y voluntarios laicos. En un año, se visitan más de 5.400 barcos y se atiende a más de 6.200 marinos.
Más de un centenar de personas ha asistido a la presentación de Stella Maris Mallorca en el Port Centre de la APB, entre ellas la consellera de Familias y Asuntos Sociales, Catalina Cirer; el director general de Puertos y Transportes Marítimos, Toni Mercant; el capitán Marítimo de Mallorca y Menorca, José Escalas, y el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne, entre otros.


