La 42 Copa del Rey MAPFRE está lista para arrancar con una serie de importantes novedades que prometen redefinir su modelo. Los cambios en la regata organizada por el Real Club Náutico de Palma representan, de momento, algunos pequeños ajustes en el formato multiclase que tan buenos resultados ha dado desde su implantación hace más de una década. Nadie duda de que el futuro de la Copa, y por extensión del resto de regatas del circuito nacional, exige estar abierto a un tipo de competición que combine el tiempo real y el compensado, y a la convivencia de tripulaciones profesionales y amateurs de nivel avanzado. Pero también es casi unánime la opinión de que, para no perder fuelle, es necesario introducir mejoras y adaptaciones constantes, en respuesta a las cambiantes circunstancias económicas y de la flota.
CINCO DÍAS. Este año, la competición se ha ajustado para abarcar cinco días en lugar de los seis habituales, con la jornada del día 29 de julio reservada para entrenamientos y las dos anteriores para mediciones, pesajes y confirmación de inscripciones. Esta modificación marca un cambio histórico que obedece, por un lado, a las sugerencias de numerosos armadores, a los que la Copa del Rey les parecía “demasiado larga”, y, por otro, al requisito imperativo de acomodarse al coste de la estancia en Mallorca en los meses de temporada alta. Los precios de los hoteles se han disparado en apenas unos años, dificultando la presencia de equipos con presupuestos ajustados. Estas tripulaciones son tan importantes para el evento como las formadas por profesionales y las que marcan la diferencia entre una carrera de barcos y un acontecimiento de gran calado social.
PUNTUACIÓN. Uno de los cambios más notables en la presente edición afecta al sistema de puntuación. La estructura de la competición se sigue dividiendo en dos fases principales: la Serie Previa y la Serie Final. La primera de ellas, del 30 de julio al 1 de agosto, constará de seis regatas para la mayoría de las clases. La Serie Final incluirá cuatro pruebas para las clases ORC y ClubSwan, y seis mangas para los J70, todas ellas sin posibilidad de descartar ninguna puntuación. La novedad radica en que, al iniciar la Serie Final, la puntuación de cada barco no se determinará según su posición de entrada en dicha fase, sino que se calculará sumando todos los puntos acumulados durante la Serie Previa, con la posibilidad de descartar el peor resultado. Este ajuste pretende nivelar las oportunidades para todos los participantes, premiando también la consistencia y el rendimiento general a lo largo de las regatas preliminares.
ROUND ROBIN. Otra modificación significativa se observa en la clase femenina, bautizada como Women's Cup, que deja atrás los veleros J80 para competir ahora a bordo de los Blusail 24 bajo el sistema Round Robin. Las embarcaciones, cedidas por el Real Club Náutico de Palma (RCNP), serán intercambiables entre los equipos participantes.
RÁTING. Los ratings de las categorías de tiempo compensado han sido ajustados para reflejar las últimas variaciones en las reglas de la Offshore Racing Congress (ORC). Esto ha provocado movimientos significativos entre las clases ORC 1, ORC 2 y ORC 3, desafiando a los armadores a adaptarse a las nuevas categorías. Algunos propietarios han optado por medir nuevamente sus embarcaciones para intentar mantenerse en la que consideran que es su categoría «natural». No lo tendrán fácil: la regla es clara y no parece que un tuneo de última hora sea suficiente para esquivarla.
COSTERA. Un elemento distintivo de la Copa del Rey MAPFRE sigue siendo la inclusión de una regata costera para las categorías ORC, además de los tradicionales recorridos barlovento sotavento. Esta decisión responde, también, a las directrices marcadas por el Offshore Racing Congress de cara al Campeonato de Europa que se celebrará en la Bahía de Palma en el marco de la Copa del Rey del año que viene. La organización ha subrayado, por boca de su director, Manu Fraga, la importancia de anticiparse a los estándares internacionales para consolidar así el prestigio y la relevancia global de la competición.
SOCIAL. En cuanto a la actividad social, la 42 Copa del Rey MAPFRE recupera la antigua cena de armadores, destinada en exclusiva a los propietarios de los barcos y que tendrá lugar en el Hotel Castillo Son Vida el día de inicio de la competición. Se mantiene para del jueves, 1 de agosto, el tradicional Cóctel del Blanco, uno de los mayores eventos sociales del verano en Mallorca. En ambos casos es imprescindible disponer de invitación.

