Aina Bauzà y Felip Moll están ya en las Azores tras terminar la primera etapa de la décima edición de la regata oceánica SAS. El menorquín llegó a las tres de la madrugada del pasado martes al puerto de Horta, en la isla de Faial del archipiélago de las Azores después de completar algo más de diez intensos dias de navegación, mientras que la mallorquina necesitó un día más para llegar a puerto y completar las 1.200 millas de navegación.
La travesía a bordo del Gínjol, el proto de Moll, ha tenido momentos complicados, el primero, con la entrada de un frente en el golfo de Vizcaya que azotó a la flota con vientos sostenidos de hasta 38 nudos y olas de 3 a 4 metros. Felip Moll explicó que esta situación le obligó a izar el tormentín, por primera vez desde que compite con su nuevo barco, para poder aguantar estas duras condiciones con seguridad.
El segundo momento complicado fue por una situación totalmente opuesta y que se dio al final de la regata. Moll y su barco sufrieron una encalmada donde tardaron más de 24 horas en poder completar las últimas 20 millas de la prueba. El anticiclón de las Azores se posicionó encima la flota y les dejó prácticamente parados. El solitario menorquín apunta que "fueron horas que requirieron mucha fortaleza mental".
El Ginjol tampoco se libró de los problemas en la travesía, ya que el barco sufrió la ruptura del botalón mientras planeaba a 17 nudos poco después de superar el Cabo de Finisterre. Este contratiempo retrasó la marcha de Felip Moll durante 24 horas, mientras el regatista ideaba una solución de emergencia.

El menorquín ha conseguido la décimo segunda posición de la categoría de Prototipos, mientras que Aina Bauzà ha terminado en el pñuesto 35 de la categoría de Barcos de Serie. Moll está reparando el botalón y ambos regatistas están preparando los barcos para poder continuar con la segunda etapa que se iniciará este próximo domingo, 4 de agosto, y que será la travesía de vuelta hasta el puerto francés de les Sables d´Olonne.


