Los superyates exploran ya los motores de propulsión atómica
La Royal Institution of Naval Architechs sostiene que podrían ser pioneros en incorporar reactores nucleares modulares pequeños en un plazo de cinco o seis años

La Royal Institution of Naval Architechs sostiene que podrían ser pioneros en incorporar reactores nucleares modulares pequeños en un plazo de cinco o seis años

¿Son realmente posibles los yates de recreo propulsados con energía atómica? La Royal Institution of Naval Architechs (RINA), fundada en 1860 y con una larga tradición en el desarrollo de la innovación marítima, ha publicado un artículo en su página web oficial que analiza cómo los superyates podrían ser pioneros en la adopción de reactores nucleares modulares pequeños (SMR) como fuente de energía limpia. 

RINA explica que el creciente interés por reducir la huella de carbono en el sector está propiciando que los SMR se perciban como una opción viable y sostenible, más asequible que otros sistemas. Estos reactores compactos, que podrían ser arrendados para evitar grandes inversiones iniciales, ofrecen una alternativa eficiente frente al aumento de los precios energéticos.

Tom Walters, socio en la firma legal Holman Fenwick Willan (HFW), con sede en Londres, y con amplia experiencia en la industria náutica y marítima, afirma que, si bien el sector del lujo ha sido criticado por sus altas emisiones de carbono, existe un fuerte interés entre los nuevos propietarios de yates en adoptar tecnologías más sostenibles. Walters sugiere que el modelo de arrendamiento para estos reactores permitiría una transición más accesible.

El artículo detalla que la tecnología nuclear no solo tiene el potencial de transformar la industria de los superyates, sino que también podría tener aplicaciones más amplias en la propulsión marina. Aunque los reactores SMR han sido diseñados inicialmente para usos industriales y comerciales, su tamaño reducido y capacidad de generar energía de manera continua los hacen atractivos para la industria del lujo.

Se anticipa que la integración de la energía nuclear en los superyates podría comenzar en un plazo de cinco a seis años. Este cambio podría revolucionar la industria, marcando un nuevo estándar en cuanto a sostenibilidad y eficiencia energética. Además, se contempla un modelo de leasing de estos reactores, lo que facilitaría su adopción por parte de los propietarios de superyates sin la necesidad de grandes desembolsos iniciales.

Johanna Ohlman, también asociada de HFW, admite, con todo, que existen desafíos cruciales en términos de viabilidad financiera, regulación y aceptación pública. "El papel de la energía nuclear en el transporte marítimo no es una tecnología nueva, pero necesita una evaluación exhaustiva de factores financieros, legales y prácticos, así como de los desafíos en la percepción pública de sus riesgos potenciales. Además, los seguros juegan un rol decisivo, ya que la mayoría de las pólizas actuales excluyen daños relacionados con el combustible nuclear y sus residuos".

El Instituto Real de Arquitectos Navales (RINA) se presenta en su portal de Internet como una institución internacional que, desde su fundación en 1860, apoya el desarrollo profesional de ingenieros navales, fomentando la innovación en arquitectura naval y la ingeniería marítima. Como centro de conocimiento, el RINA busca facilitar el intercambio de ideas mediante foros y publicaciones técnicas, y trabaja junto a comités especializados que orientan sus políticas en temas de seguridad, medio ambiente e innovación. 


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