No es fácil nadar contra corriente, ni para los seres humanos ni para los peces. Sin embargo, hay personas dispuestas no solo a intentarlo, sino a innovar constantemente y a presentar propuestas alternativas que consiguen que otros cambien de perspectiva. Una labor realmente titánica.
El Premio Timón de Pesca de este año es para Bernadí Alba, a quien debemos agradecer, como responsable de la APERS (Alianza de Pesca Española Recreativa Sostenible), la difusión en Baleares de los campeonatos de captura y suelta, los cuales abren un nuevo camino de sostenibilidad para la pesca recreativa. Baleares fue pionera en este tipo de competición, no solo en España, sino en todo el Mediterráneo.
Pero Bernadí es mucho más. Se ha convertido en un referente nacional de la pesca por su tesón en la defensa de los intereses de los pescadores recreativos y del ecosistema marino, así como por su dedicación al futuro de la pesca en sí. Tanto en el Ministerio como en la Direcció General de Pesca balear conocen su tenacidad en la búsqueda de soluciones y alternativas para los problemas más urgentes de la pesca.
Su labor es constante, pero a la vez discreta. Bernadí sabe que, si alguna de las medidas que tantas veces ha propuesto en reuniones constructivas y sin ruido sale adelante, él debe mantenerse en un segundo plano, pues lo importante es lograr avances, independientemente del nombre que los respalde.
Un ejemplo de su tenacidad es su lucha contra restricciones a veces injustificadas en la pesca recreativa. Cansado de recibir versiones contradictorias, el año pasado completó en Italia el curso de observador nacional del ICCAT, el organismo internacional que regula la pesca de atún y pez espada, entre otras especies. Ahora, probablemente, él conoce mejor esta pesquería que muchos de sus reguladores.

Bernadí Alba tras el rescate de una tortuga marina herida.
Curiosamente, Bernadí, apasionado por el mar, creció lejos de él, en Mancor de la Vall. De joven, su afición estaba en la caza de tordos y conejos, pues en su familia no había tradición pesquera. Sin embargo, alrededor de los 12 años, durante una excursión escolar a La Victoria, le prestaron una máscara y unas aletas, y se quedó asombrado por la belleza del mar, quedando enganchado desde entonces.
Tras estudiar un tiempo en Tarragona, regresó a Mallorca a los 16 años y comenzó a practicar la pesca submarina, primero desde la costa y luego en barca con amigos. Más adelante, ya instalado en Inca, comenzó a pescar con su cuñado y, escuchando a quienes más sabían, fue descubriendo poco a poco los secretos de la pesca al volantín. Con su propia barca, junto a su hijo, empezó a experimentar con diferentes técnicas, y así dio sus primeros pasos en la pesca de altura.
En 2008, Bernadí vivió una segunda revelación cuando participó en una iniciativa del World Wildlife Fund, el On the Med Tuna Trail, para marcar atunes rojos. La organización le envió meses después el rastreo de dos atunes que habían marcado, lo cual despertó nuevamente su curiosidad. Poco después, participó en una reunión de pescadores recreativos preocupados por la necesidad de una pesca responsable. “En los campeonatos se veían cientos de albacoras en los pantalanes, algo desmesurado”, comenta.
Esa reunión fue el germen de la Asociación Mallorquina de Pesca Responsable, fundada en febrero de 2010, donde finalmente asumió el liderazgo. Desde allí, la asociación impulsó jornadas de marcaje científico y campeonatos de captura y suelta, pioneros en los años noventa en Pollença bajo la dirección de Esteban Graupera en la Confederación Española de Pesca Responsable. Graupera fue el primero en ver el futuro en la captura y suelta, siguiendo el modelo de Florida, donde los pescadores recreativos optaron por esta modalidad para conservar los recursos.
Bernadí también comenzó entonces a contactar con diversas administraciones para conseguir más derechos, llegando a acudir al Defensor del Pueblo cuando se prohibió a los recreativos la pesca del atún rojo. Así, en 2020, para ganar fuerza ante el Ministerio, fundaron la APERS, ya a nivel nacional, de la cual Bernadí es presidente desde entonces.
En sus propias palabras, resume: “Entré en la pesca sin darme cuenta y ahora estoy hasta el cuello.” A pesar de su crítica hacia las administraciones, también cuestiona la visión tradicional de la pesca recreativa y advierte que, sin un cambio de mentalidad, esta actividad está condenada. Su premisa es disfrutar del mar sin agotar sus recursos. "Hagamos lo que hagamos, hagámoslo pensando en el futuro" podría resumir su filosofía.

La gala de entrega de los Premios Timón, que este año alcanza su novena edición, se celebrará el 22 de noviembre en el Port Centre, el edificio institucional de la APB en el Puerto de Palma. Este evento, que destaca lo mejor del último año en el ámbito de la náutica, cuenta con el patrocinio de Autoritat Portuària de Balears, Ports IB y Redeia, así como con la colaboración de Astilleros de Mallorca, Puerto Portals, Bufete León Von Ondarza, Port Adriano, Alcudiamar, Club de Vela Port d'Andratx, Bufete Frau, Portcall, Cruceros Margarita, Sa Calma Boats, ACNB, ANADE, Bodegas José L. Ferrer, Real Club Náutico de Palma y Exclusive Rent 4 Events.

