La formación especializada en náutica ha sido históricamente una asignatura pendiente en Baleares. Las instituciones tienden a otorgarle más o menos importancia según las circunstancias. Sin embargo, hay personas que han dedicado su vida a mejorar la situación, no desde los despachos, sino trabajando directamente sobre el terreno.
Este es el caso de Toni Mulet, quien durante los últimos 14 años ha sido director de la Escuela Náuticopesquera del Dique del Oeste, en el puerto de Palma. Recientemente jubilado, acumula casi 30 años de trayectoria dedicados a formar profesionales del mar en este centro.
Enseñar no consiste simplemente en obligar a memorizar temarios para obtener un título ni en preparar para seleccionar entre A, B o C en un examen tipo test. Enseñar es algo más profundo. Implica captar y mantener el interés de los alumnos para que aprendan un poco más cada día. Supone motivar, porque si un alumno está motivado, gran parte del trabajo está hecho.
Esta filosofía ha sido el eje de la carrera de Toni Mulet desde sus comienzos. Hablar con él unos minutos basta para entender su visión de la enseñanza y cómo, a lo largo de las décadas, ha luchado por mantener la ilusión entre los aspirantes a hacer del mar su medio de vida. Como profesor, jefe de estudios y director, siempre tuvo claro que la motivación de los alumnos depende en gran medida de la calidad de los profesores. Por eso, durante años, se esforzó en buscar a los mejores profesionales para formar a las futuras generaciones de marinos. “Si existen, hay que ir a buscarlos donde sea”, afirma.
Según él mismo, sus dos objetivos principales durante su etapa en la escuela han sido atraer a buenos profesores mostrándoles lo enriquecedor que puede ser el mundo de la docencia y renovar constantemente el equipamiento del centro. Cuando empezó, la escuela contaba con poco más que una pizarra y un rotulador; hoy dispone de simuladores reales y virtuales que permiten a los alumnos experimentar en tierra situaciones propias de alta mar.
El amor por la navegación forma parte de la vida de Toni Mulet. Desde hace años, es un habitual de las regatas de vela latina. Fue armador del Callao, uno de los barcos históricos de la flota balear, y ahora es tripulante habitual del Savanna, amarrado en Cala Gamba.
Su pasión por el mar comenzó en su infancia, cuando navegaba en un pequeño llaüt que compró su padre y amarró en el Paseo Marítimo. Allí veía a los Optimist de madera compitiendo en un campo de regatas junto a la costa, a principios de los años setenta. Soñaba con tener uno, pero cuando pudo ahorrar para ello con sus primeras propinas, optó por comprar un Europa.
Fue poco después cuando, motivado por un amigo, decidió formarse y trabajar en el ámbito náutico. Su interés por desmontar y montar piezas, ya fueran de motocicletas o de cualquier otra máquina, le llevó a especializarse en el área de máquinas.
Aunque su experiencia como marino fue breve, pronto encontró su camino en la docencia. En 1987 ingresó como profesor de máquinas en la entonces Escuela Náutica, ubicada en la calle Villalonga de Palma, un centro que, según recuerda, funcionaba de manera bastante caótica. En 1990, la escuela se trasladó al Dique del Oeste, y en 1996 Toni Mulet asumió el cargo de jefe de estudios. Un año después, el centro experimentó una transformación radical. Desde entonces, ha trabajado incansablemente para mejorar la escuela y la formación de sus estudiantes.
A lo largo de su trayectoria como directivo, Mulet ha tenido que lidiar con diferentes administraciones, desde el Instituto Social de la Marina (dependiente del Ministerio de Trabajo) hasta la Conselleria d’Educació del Govern Balear. Su última gran batalla se produjo cuando la Conselleria nombró a profesores sin los requisitos exigidos por la Dirección General de la Marina Mercante, lo que puso en peligro la homologación de los estudios de los casi 200 alumnos del Dique del Oeste.
Este conflicto culminó con una victoria tras movilizaciones que incluyeron manifestaciones de estudiantes frente a la Conselleria d’Educació para defender su futuro profesional. A pesar de su papel crucial, Mulet siempre resta importancia a sus logros y destaca el trabajo colectivo del excelente claustro de profesores que lo ha acompañado todos estos años.
El equipo docente tendrá ahora el reto de continuar con la labor realizada por Toni Mulet, quien deja un legado marcado por su compromiso y esfuerzo. La escuela encara grandes desafíos para el futuro, pero cuenta con una sólida base para enfrentarlos.

La gala de entrega de los Premios Timón, que este año celebran su novena edición, tendrá lugar el 22 de noviembre en el Port Centre, el edificio institucional de la Autoritat Portuària de Balears (APB) en el puerto de Palma. Este acto, que reconoce lo más destacado del mundo de la náutica durante el último año, cuenta con el patrocinio de APB, Ports IB y Redeia, además de la colaboración de entidades como Astilleros de Mallorca, Puerto Portals, Bufete León Von Ondarza, Port Adriano, Alcudiamar, Club de Vela Port d'Andratx, Bufete Frau, Portcall, Cruceros Margarita, Sa Calma Boats, ACNB, ANADE, Bodegas José L. Ferrer, Real Club Náutico de Palma y Exclusive Rent 4 Events.


