El sector pesquero de Baleares, representado por la Federación de Cofradías de Pescadores de Baleares y la Organización de Productores de Pesca de Mallorca (Opmallorcamar), ha secundado esta mañana en el muelle pesquero de Palma el manifiesto que denuncia las consecuencias devastadoras del nuevo plan de la Unión Europea. Este plan, que será debatido los días 9 y 10 de diciembre en el Consejo de Ministros de Pesca de la UE, limita la actividad de los arrastreros a tan solo 27 días al año, frente a los 140 actuales.
Domingo Bonnín, en representación de la Federación, y Pedro Mercant, como portavoz de Opmallorcamar, han lanzado un mensaje claro: “O la Unión Europea desiste de esta medida o se acabará la pesca en los caladeros de Baleares”. Ambos han advertido que la aprobación de esta propuesta significaría la desaparición de la flota de arrastre balear, que representa el 70% de la actividad pesquera de las islas. Sin esta flota, sería imposible mantener la estructura que actualmente permite llevar el producto local a los mercados, afectando gravemente a todo el sector.
En un gesto de solidaridad, los pescadores de artes menores han mostrado su apoyo a los arrastreros, conscientes de que la desaparición de la flota de arrastre impactaría a toda la cadena de valor pesquera de las islas. Además, han recordado que apenas el 15% del pescado que se consume en Baleares procede de la flota local, mientras que el resto es importado desde fuera de las islas. Este transporte genera una huella de carbono significativamente mayor que la de los pescadores regionales, lo que hace aún más incomprensible la propuesta en un contexto de lucha contra el cambio climático.
Respaldados por patronales y sindicatos, los representantes del sector han subrayado que esta medida no solo pone en riesgo la viabilidad económica de cientos de familias que dependen de la pesca, sino también un legado cultural y social arraigado en las islas. Asimismo, han cuestionado la falta de rigor en los informes científicos utilizados para justificar esta propuesta, señalando que están desfasados y no reflejan la realidad de los caladeros del Mediterráneo.
El manifiesto, dirigido al comisario europeo de Pesca, el chipriota Costas Kadis, insta a reconsiderar este plan por sus efectos devastadores para el sector pesquero regional.
Con esta movilización, que incluye una huelga en plena campaña navideña, el sector pesquero balear busca hacer un llamamiento urgente a las autoridades europeas para que reconsideren un plan que amenaza con destruir uno de los pilares de la economía, la sostenibilidad y la cultura marítima de Baleares.


