La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) presentó ayer en el Port Center de Palma el proyecto preliminar del Bus Náutico, un servicio de transporte marítimo que busca incorporar embarcaciones sostenibles a la red de transporte público de la ciudad. El acto contó con la asistencia de representantes del Govern balear y el Ayuntamiento de Palma, así como empresas navieras y vecinos del Paseo Marítmo.
Las condiciones del concurso propuesto por la APB, cuyas bases no se han publicado aún, han generado dudas sobre la viabilidad económica de la iniciativa. Fuentes del sector han hecho hincapié en la elevada inversión necesaria para cumplir con los requisitos exigidos y la ausencia de ayudas o subvenciones, teniendo en cuenta que se trata de un servicio público. La necesidad de embarcaciones con tecnología avanzada y una plantilla suficiente para garantizar la operatividad del bus náutico hacen que el modelo planteado pueda resultar “difícil de asumir sin apoyo financiero adicional”.
En las condiciones actuales, según aprecian las fuentes citadas, sería imposible amortizar la inversión millonaria que exige la adquisición de las embarcaciones, su mantenimiento y el sostenimiento de una plantilla que se estima en 40 trabajadores. A ello se añadiría “la incertidumbre” derivada de la obligatoriedad de operar con embarcaciones de tecnologías que no están plenamente desarrolladas y que incrementan notablemente los costes: “No tiene sentido operar con barcos eléctricos cuyas baterías se alimentan con generadores de gasoil”.
El proyecto prevé la creación de tres líneas que conectarán la estación de cruceros con diversos puntos del puerto, como el Club de Mar y la Escalera Real, y con el Portitxol, aunque este último trayecto solo operará cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. Además de facilitar el acceso de los cruceristas al centro de Palma con una frecuencia de 30 minutos, el servicio debe estar disponible para el público general con una frecuencia de 20 minutos, operando de lunes a domingo desde las 07.00 hasta las 22.00 horas.
Para la puesta en marcha de este sistema, APB ha optado por un modelo de concesión única, en la que el operador adjudicatario deberá contar con “tres embarcaciones sostenibles”: dos con capacidad para 250 pasajeros y una de 50 plazas. Estas embarcaciones utilizarán combustibles ecológicos, lo que implica la inversión en tecnología eléctrica, gas natural licuado, hidrógeno o motores híbridos. El periodo de concesión será de 10 años y se valorarán criterios como las tarifas máximas propuestas, el plazo de carencia para la incorporación de embarcaciones sostenibles y la mejora de la tasa ofertada (canon).


