El Club Náutico de Ibiza celebró anoche sus 100 años de existencia en una gala cargada de emotividad y significado, un acto en el que fue recordado su pasado lleno de éxitos deportivos y de contribución a la cultura marinera de Ibiza, y donde fue inevitable que aflorara la incertidumbre que atraviesa en su presente, fruto de la pérdida de sus instalaciones a manos de una empresa sin ningún arraigo en la ciudad.
“Miramos al futuro con optimismo para recuperar nuestro espacio natural, cerca del mar. Hoy es un día de celebración por haber llegado a donde estamos, a pesar de las dificultades, por lo que seguiremos trabajando con ilusión para que la sociedad ibicenca viva de cara al mar”, afirmó Damián Verdera, presidente del Club Náutico de Ibiza.
El acto, que tuvo lugar en el recién reformado Teatro Pereira, reunió a un gran número de socios, regatistas y representantes institucionales en un ambiente donde la nostalgia se mezcló con la determinación de seguir adelante. La proyección de un vídeo con imágenes casi centenarias y testimonios de quienes han crecido entre sus pantalanes recordó a todos que el club no es solo una institución deportiva, sino un pilar fundamental de la vida social y marítima de Ibiza.
Durante la gala, se entregaron reconocimientos a socios que han dedicado su vida al club, como Vicente Bonet, Rafael Capitán, José Balançat, Antonio Ferrer o Joan Marí, presidente hasta hace unas semanas, así como a instituciones que han estado presentes en el devenir de la entidad, como la Autoridad Portuaria de Baleares, Ports IB, la Federación Balear de Vela, Capitanía Marítima, el Consell Insular de Ibiza y el Ayuntamiento de Ibiza.
El presidente del Consell, Vicent Marí, anunció la concesión, por unanimidad, de la medalla de oro de la institución al club, reconociendo su legado. “La historia del club es la historia de la ciudad por su vinculación como entidad deportiva y social. Estoy convencido de que superará el temporal que atraviesa en estos momentos por su compromiso y trabajo”, afirmó.
Por su parte, el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, expresó el respaldo del consistorio con una línea de ayudas para los actos conmemorativos y la creación de un nuevo espacio social. Subrayó además la trascendencia del club en la formación de regatistas y en su esfuerzo por acercar el mar a toda la ciudadanía a través de programas como ‘Un mar de posibilidades’ y ‘Valores inclusivos’.
La celebración contó también con la presencia de representantes de clubes náuticos de Mallorca (RCN Palma, CN Arenal, CN Colonia de Sant Pedro, CN Can Picafort, CV Port d’Andratx, CN la Ràpita) y de instituciones como Ports IB y la Federación Balear de Vela, un testimonio de la sólida red de apoyo que el Club Náutico de Ibiza ha tejido a lo largo de los años.
Rafael Palmer, gerente de la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares y su representante en la gala, calificó al Náutico de Ibiza de "símbolo" de una forma de entender la mar que conecta "con el carácter de los baleares" y lamentó que, a pesar de los evidentes beneficios sociales que reparten este tipo de entidades en sus municipios, "una concepción totalmente prosaica de la gestión portuaria haya impedido su protección legal". La presidenta de la Federación Balear de Vela (FBV), Cati Darder, agradeció la labor deportiva del club y recordó la valiosa aportación de sus regatistas a la vela balear durante décadas
Fue una noche para recordar, un homenaje a una institución que ha sido cuna de generaciones de navegantes y embajadora de la cultura marítima de Ibiza. Pero también una reivindicación de su lugar en la ciudad y de su derecho a seguir siendo ese punto de encuentro junto al mar, donde el viento y las olas han escrito su historia durante un siglo.


