El actual concesionario del puerto menorquín de Cala’n Bosch, la empresa Nexport Nautical Experience SL., continuará prestando el servicio con carácter provisional hasta que se adjudique un nuevo título concesional, con un plazo máximo de un año. El puerto cuenta con 276 amarres y una gasolinera que la Urbanización Cala en Bosch primero y Nexport después han venido gestionando durante los últimos 30 años.
El Consejo de Administración de Ports de les Illes Balears (PortsIB), reunido ayer, aprobó las condiciones que regirán la gestión de este puerto deportivo a partir del próximo 3 de mayo, fecha en la que finaliza la concesión administrativa vigente desde 1995. El ente autonómico de puertos decidió que Nexport siga al frente de la concesión, pero fijando un control público sobre tarifas, condiciones y prioridad para los usuarios con base en el puerto
El Consejo de Administración aprobó que el actual concesionario deberá dar prioridad a las embarcaciones con base en el puerto, que podrán mantener sus amarres actuales. Además, Ports IB establece una prohibición de cesiones de amarres por periodos superiores a un mes, sin posibilidad de exigir tarifas anticipadas por más de ese tiempo.
También se establecerán unas tarifas máximas, que serán fijadas directamente por PortsIB en función de la nueva situación de gestión provisional y se determinará un canon de ocupación y aprovechamiento que deberá abonar el concesionario.
El ente que gestiona los puertos de Baleares ha establecido estas férreas condiciones por su enfrentamiento con el actual gestor del puerto. Nexport lleva años intentando prorrogar su plazo concesional sin éxito. Ports IB, por su parte, tiene la intención de convocar un nuevo concurso público para decidir la adjudicación de la explotación de la dársena deportiva para los próximos años.


