La ubicación del pecio de Ses Fontanelles, a tan sólo unos metros de la playa y a poca profundidad, lo hace especialmente vulnerable a la erosión y a posibles expolios, por lo que los expertos consideran necesaria su extracción. El objetivo es garantizar su conservación y posibilitar su estudio y exposición pública.
Para realizar esta extracción de la mejor manera posible, los responsables del Consell de Mallorca han querido conocer primera mano y en profundidad, los protocolos y procesos técnicos aplicados en intervenciones anteriores similares al caso del pecio de Ses Fontanelles.
La vicepresidenta de la institución insular y consejera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, ha visitado hoy el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA) y su laboratorio ARQVAtec, situados en Cartagena, y se reunió con su director, Rafael Sabio, y con técnicos especializados en arqueología subacuática y conservación de materiales extraídos del fondo marino.
Durante la jornada, Antònia Roca ha podido conocer las instalaciones de ARQVAtec, el centro especializado donde actualmente se trata el Mazarrón II, un barco fenicio del siglo VII a.C. extraído recientemente de la costa murciana. Este proyecto, que supone un caso de éxito, ha establecido un precedente en la extracción de embarcaciones antiguas conservadas en ambiente subacuático y constituye un caso de estudio de referencia internacional.
La vicepresidenta ha podido observar in situ los procesos de desalinización, estabilización y restauración de la madera, así como las medidas de control de humedad, temperatura y composición química del agua utilizadas para preservar los restos.
«El caso de Mazarrón II nos muestra cómo la tecnología, la ciencia y la colaboración institucional pueden hacer posible la recuperación de un patrimonio que parecía perdido. El pecio de Ses Fontanelles merece el mismo rigor y la misma ambición», destacó Roca.

El Consell de Mallorca se encuentra ahora mismo en fase de redacción del proyecto definitivo de extracción y conservación, que cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por arqueólogos, restauradores, ingenieros, geólogos y especialistas en diferentes disciplinas.
«Este proyecto no sólo pretende recuperar un elemento excepcional de nuestro pasado marítimo, sino que también situará a Mallorca en el centro del debate internacional sobre patrimonio subacuático, su recuperación y el tratamiento científico», concluyó la vicepresidenta.
La institución insular y un comité de expertos llevan trabajando, desde hace años, en el proyecto de extracción y conservación-restauración del pecio de Ses Fontanelles, un barco de madera, de unos 12 metros de eslora, datado entre los siglos III y IV d.C., que fue encontrado en 2019 en la playa de Palma, a sólo 60 metros de la costa y 2,5 metros de profundidad. Se trata de un hallazgo único y de gran relevancia patrimonial por su buen estado de conservación y por el hecho de que conserva parte de su carga original, como ánforas y otros elementos comerciales.

