El Govern y el sector pesquero de Baleares se reunieron ayer con representantes del sector de Cataluña para explicarles el modelo de gestión de pesca de la langosta roja (Palinurus spp) en aguas interiores de las islas. Al encuentro, que tuvo lugar en Ciutadella, acudieron el director general de Pesca, Antoni M. Grau, el presidente de la Federació Balear de Confraries de Pescadors de les Illes Balears, Domingo Bonnín; la consellera insular de Economía y Servicios Generales de Menorca, Maria Antònia Taltavull; el director general de Política Marítima y Pesca Sostenible de la Generalitat, Antoni Espanya, y representantes del Grup Acció Local Pesquer de la Costa Brava.
El director general, Antoni M. Grau, valoró la jornada como muy positiva, y manifestó que «en la cultura mediterránea la langosta roja siempre ha sido reconocida como un producto de excelente calidad». Además, ha añadido que «en Menorca es un producto de proximidad vinculado a la identidad de la isla».
Grau detalló que el plan de gestión pesquera de la langosta roja de Baleares establece, entre otras cuestiones, un periodo de veda y unas tallas mínimas. Concretamente, la pesca de la langosta roja solo se puede practicar entre los días 1 de abril y 31 de agosto, ambos incluidos, sin limitaciones de profundidad. Para poder capturarlas, el caparazón debe medir como mínimo 90 mm. Además, queda prohibida la captura, retención a bordo y comercialización de hembras ovadas en cualquier época y de cualquier tamaño.
Asimismo, los asistentes al encuentro reiteraron su compromiso de seguir trabajando de manera conjunta en otras cuestiones de interés común, como la petición a la Unión Europea para que incremente los días de pesca de los barcos de arrastre y modifique el plan de gestión pesquera del Mediterráneo occidental.


