Palma de Mallorca marca un hito en la movilidad marítima sostenible con la transformación integral del Freebird Tercero, un catamarán de pasajeros a vela que ha sustituido sus antiguos motores diésel por un sistema de propulsión 100 % eléctrica. Es la primera embarcación de su tipo en Baleares que opera con esta tecnología en el sector turístico, una conversión posible gracias al apoyo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de las Islas Baleares, financiado por los fondos europeos NextGenerationEU.
Propiedad de la empresa Magic Catamarans –que desde 1998 ofrece excursiones en la bahía de Palma y la Colònia de Sant Jordi–, el catamarán ha sido remotorizado con dos sistemas Oceanvolt High Power Saildrive de 25 kW (equivalentes a 45-50 caballos de potencia) y un banco de baterías LFP de 116 kWh, encapsuladas en cofres estancos e ignífugos. La instalación ha sido realizada por la ingeniería mallorquina Sail on Green, especializada en proyectos de electrificación naval.
Con esta reforma, el Freebird Tercero puede operar sin emisiones contaminantes durante maniobras y travesías, reduciendo de forma notable el impacto ambiental y acústico. «El motor no emite vibraciones ni ruido alguno. Es completamente silencioso, y eso cambia también la experiencia del patrón», explica Manolo Roig, responsable de Magic Catamarans. La tripulación, compuesta por tres personas, sigue adaptándose a la nueva tecnología, aunque ya ha observado mejoras significativas en la navegación.
Además, al tratarse de un catamarán a vela, el barco puede regenerar energía durante la navegación impulsada por el viento gracias al giro de las hélices, lo que amplía la autonomía de las baterías y su autosuficiencia.
La embarcación puede navegar ininterrumpidamente durante 8 horas a 5 nudos o 5 horas a 6,5 nudos solo con baterías, y puede recargarse por completo en puerto en unas 4,5 horas mediante una conexión eléctrica trifásica estándar. No requiere un cargador específico: basta con disponer de una toma convencional en el muelle, lo que permite ampliar sus opciones de recarga a muchos más puntos del litoral.

Manolo Roig: «No solo es una cuestión de sostenibilidad, también es una apuesta estratégica por la innovación y la mejora de nuestra imagen corporativa»
Mantenimiento
Roig destaca que, tras la electrificación, «el mantenimiento del motor será, en teoría, más sencillo, aunque en la práctica aún no lo podemos saber porque llevamos pocas semanas con él en el agua y se trata de un proyecto pionero».
El proyecto, con un coste total superior a los 250.000 euros, ha recibido una subvención de más de 122.000 euros de la Unión Europea. «Es una inversión muy significativa para un barco que no tiene una gran eslora, pero tiene mucho valor mantener y transformar una embarcación con más de 15 años de servicio, en lugar de adquirir una nueva», remarca Manolo Roig.
La circularidad del proyecto no solo evita la construcción de un nuevo casco, sino que también reduce el impacto ambiental asociado a la fabricación naval.

El Freebird III visto desde la popa en su base de La Lonja Marina Charter.
Con 15,93 metros de eslora, 7,43 de manga y capacidad para 40 pasajeros tras el reajuste de pesos por la instalación de las baterías, el Freebird Tercero conserva todas las características que la hacen una embarcación idónea para salidas privadas, eventos corporativos y turismo familiar. Su base se encuentra en Lonja Marina Charter, en el puerto de Palma, aunque lleva años en lista de espera para acceder al muelle de las Golondrinas, un espacio cuyo sistema de gestión está siendo revisado por la Autoridad Portuaria de Baleares. En la licitación de este puerto, según ha anunciado el ente portuario, se priorizarán las embarcaciones sostenibles.
Magic Catamarans confía en que esta apuesta por la descarbonización afiance su posición en un sector cada vez más exigente desde el punto de vista ambiental. «No solo es una cuestión de sostenibilidad, también es una apuesta estratégica por la innovación y la mejora de nuestra imagen corporativa», concluye Roig, quien confía en que esta experiencia sirva de inspiración a otras compañías en proceso de transformación ecológica.


