Capitanía Marítima impone 200.000 euros de garantía al Attila por desobediencia
La fianza se basa en la maniobra de navegación peligrosa cerca de la costa y en la negativa del armador a acatar las instrucciones emitidas por la autoridad

La fianza se basa en la maniobra de navegación peligrosa cerca de la costa y en la negativa del armador a acatar las instrucciones emitidas por la autoridad

La Capitanía Marítima de Ibiza ha impuesto una garantía de 200.000 euros al superyate Attila, de 64 metros de eslora, por incumplir varias normas de seguridad tras encallar el pasado 17 de julio en la bahía de Es Pujols, en Formentera. La sanción, comunicada oficialmente por la Dirección General de la Marina Mercante, se fundamenta en la maniobra de navegación peligrosa cerca de la costa y en la negativa del armador a acatar las instrucciones emitidas por la autoridad marítima.

El Attila, valorado en unos 70 millones de dólares, quedó varado sobre una “seca” (una zona de escasa profundidad) en un área protegida del Parque Natural de ses Salines. El yate logró liberarse por sus propios medios, sin causar vertidos aparentes, pero lo hizo desoyendo las indicaciones de la Capitanía, que había requerido previamente un plan de reflotamiento y una inspección del casco para garantizar la seguridad de la operación.

Según la Dirección General de la Marina Mercante, la imposición de la garantía económica responde a la gravedad de los hechos, que podrían derivar en una sanción administrativa por infringir la normativa de seguridad marítima y protección del medio ambiente. La navegación en proximidades de la costa con embarcaciones de gran calado está sujeta a estrictas limitaciones, especialmente en zonas como Es Pujols, donde el fondo rocoso representa un riesgo conocido.

El incidente fue ampliamente difundido a través de redes sociales, donde se compartieron imágenes del momento del encallamiento. La embarcación, construida en 2019 por el astillero italiano Sanlorenzo, operaba como yate de chárter.

Noticias relacionadas