Iñaki Castañer es una de las voces autorizadas de la vela española y uno de los regatistas con más experiencia y participaciones en la Copa del Rey MAPFRE. Comenzó a navegar como profesional con la Armada a bordo del Sirius III y en su exitosa carrera cuenta con 9 títulos mundiales en diferentes categorías, 12 travesías atlánticas y la responsabilidad de poner en marcha los equipos españoles de Copa América en 1992 y 1995.
Pregunta.– ¿Cómo afrontas la última gran regata de la temporada?
Respuesta.– Tras nuestra participación en el Trofeo de la Reina en Valencia, hemos dado un salto en la progresión habitual de un equipo. Estamos muy motivados para la Copa del Rey, aunque somos conscientes del nivel de barcos y tripulaciones con los que nos vamos a enfrentar.
P.– Este año habéis estrenado barco, aunque la tripulación se mantiene. ¿Cómo ha sido el camino hasta aquí?
R.– Llevamos tres años cambiando de barco cada temporada. Cada uno de estos cambios supone un tiempo de conocimiento y aprendizaje de todos los aspectos que conlleva un barco de regatas. Después de tres campeonatos disputados, estamos más cerca de llevarlo al 100%, a pesar de que es un barco muy potente y se necesita tiempo para acoplar la tripulación y el rating.
P.– ¿Será más difícil ganar la Copa del Rey al ser Campeonato de Europa de ORC?
R.– Siempre es difícil ganar la Copa del Rey y este año especialmente, con el nivel que hay, pero, como siempre, apostaremos por la regularidad e intentar sacar lo máximo al barco. La tripulación y nuestro patrón son conscientes de ello.
P.– En las regatas con rating hemos pasado del IOR, al IMS y ahora al ORC, que ha conseguido bastante estabilidad. ¿Es este el sistema de medición definitivo?
R.– Todas las fórmulas son complicadas y es difícil que sean 100% justas, pero creo que el sistema actual ORC funciona muy bien y está muy bien gestionado. En Valencia hemos estado los cuatro primeros clasificados en segundos todos los días, siendo barcos completamente diferentes en cuanto a diseño y año de construcción.
P.– ¿Crees que esa estabilidad del ORC permite a unidades con algunos años seguir siendo competitivas?
R.– Sí, de hecho, muchas veces es muy difícil para las embarcaciones modernas ganar a las embarcaciones más antiguas que llevan un largo proceso de puesta a punto en sus años de regatas.
P.– Esta Copa del Rey es un ejemplo de regata internacional. ¿Por qué hay tan pocos equipos españoles que salgan a competir fuera de nuestras fronteras?
R.– Desgraciadamente, ha bajado considerablemente el apoyo de las empresas en el sector de patrocinio de la vela en España y salir a navegar fuera es muy costoso para los armadores. No olvidemos que seguimos teniendo un gran nivel en nuestra flota y muchas veces las grandes regatas las tenemos en España.
P.– Con circuitos cada vez más profesionales y espectaculares, ¿qué espacio queda para regatas proam como esta?
R.– Este tipo de circuitos son realmente caros y su listón está muy alto para conseguir presupuestos y ser competitivos. Es una lástima, en España actualmente tenemos tripulaciones con mucho talento y experiencia para estar en ellos con opciones de ganar.
P.– Los foils se han incorporado a las regatas de alta competición, sin embargo, no han llegado a la vela de crucero. ¿Son demasiado caros o complejos de manejar?
R.– Es la nueva tendencia de la vela mundial, que ha marcado un antes y un después. Pero, como he mencionado antes, necesitan presupuestos potentes que permitan dedicación en exclusiva de tripulantes profesionales que tengan los medios y tiempo para sacarles rendimiento. Afortunadamente, nuestros representantes en Sail GP están demostrando el alto nivel de los regatistas españoles.
P.– Usted tiene mucha experiencia en montar equipos de regatas. ¿Cuáles son las claves para que obtener el mejor rendimiento de una tripulación?
R.– Hay que conseguir tener un equipo equilibrado y valorar los medios que se tienen para no tener una supertripulación si luego no tienes presupuesto para un superbarco. También es importante diseñar un calendario que cumpla con las expectativas a nivel de repercusión y presencia social de los patrocinadores, así como conseguir una tripulación de gente con talento y con mucha experiencia. Y, por supuesto, dar la oportunidad a jóvenes que doten al equipo de ilusión y sana actitud en este deporte muchas veces ingrato, ya que no basta con hacerlo todo bien para ganar, hay que tener constancia para aprender, saber ganar y saber perder.
P.– Ha participado en las competiciones más importantes de este deporte. ¿Qué experiencia le ha marcado más?
R.– En todos los proyectos que he participado he aprendido muchísimo de la gente que me ha rodeado y he tenido oportunidad de conocer diferentes formas de gestionar los medios a nuestro alcance. Copa América fue un proyecto que me marcó por las responsabilidades que tuve que asumir siendo muy joven en la gestión de tripulantes y en la Vuelta al Mundo pude conocer el límite de los barcos, de los materiales y el mío propio. Si tuviera que elegir una nueva vida, sin duda, no la cambiaria.
P.– ¿Cómo está la vela en España tanto a nivel deportivo como de patrocinio?
R.– Las tripulaciones y el nivel en España gozan de una magnifica salud ya que tenemos tripulantes en todos los barcos y clases del Mundo ganando regatas con barcos extranjeros. Lo que, desgraciadamente, está mal es que no hemos sido capaces de darle la vuelta a la imagen de nuestro deporte, a pesar de ser el país que más eventos deportivos de vela organiza y que solemos tener más medallas olímpicas que ningún otro deporte. En España, lo que falta es cultura de mar. Si deportes como el skí o el golf lo han conseguido, debemos seguir intentándolo para que ocurra lo mismo en la vela. Un pase de skí al día cuesta 60 euros, que es lo mismo que las clases mensuales de un club de vela para nuestros niños.


