La llegada masiva de inmigrantes a las islas Baleares está provocando tensiones en los servicios públicos de emergencias y seguridad que se ven desbordados ante la falta de medios. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado públicamente esta situación crítica y ha denunciado “graves deficiencias en los protocolos de actuación de Salvamento Marítimo en las Islas Baleares”.
Como ejemplo, la AUGC narra en un comunicado que el pasado lunes, 18 de agosto, una patera tocó tierra en Cabrera a las 16:30 horas. “A pesar de que su llegada fue confirmada por el sistema SIVE y por varias llamadas al 112 realizadas por los propios inmigrantes, Salvamento Marítimo no acudió hasta las 23:30 horas, más de siete horas después”.
Según la AUGC, “durante ese tiempo, los 14 ocupantes de la embarcación quedaron desatendidos en condiciones extremas de cansancio, sed, hambre y desesperación. Dos de ellos necesitaron asistencia sanitaria tras sufrir vómitos, mientras que otros protagonizaron enfrentamientos fruto de la tensión acumulada”.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha solicitado la dotación urgente de medios humanos y materiales para el control y rescate de pateras en Baleares, y ha remarcado que “resulta incomprensible que, en Formentera, donde llegan la mitad de pateras que en Cabrera, se concentren más medios —como el buque Segura, la Río Gallego y una goma— que permanecieron ese mismo día sin apenas actividad”.
Los agentes de este organismo aclaran que sus quejas no van dirigidas contra “los tripulantes de las Salvamar y Guardamar, profesionales que cumplen con su labor con responsabilidad y eficacia”. El problema reside en las decisiones del Centro Coordinador de Salvamento Marítimo, que retrasa o incluso niega salidas pese a disponer de llamadas de emergencia al 112 y de datos contrastados por el sistema SIVE”.
Por su parte, Salvamento Marítimo ha señalado que, aunque el auxilio en tierra no corresponde a sus competencias, siempre intentan aportar los recursos de los que disponen. “El traslado de personas que ya están a salvo en tierra firme no entra dentro de las funciones de SASEMAR. Sin embargo, el 18 de agosto se recibió una petición de apoyo para llevar a cabo esta tarea y, en cuanto fue posible operativamente, se atendió y se realizó”, han explicado.
La entidad de rescate ha subrayado que mantiene “una colaboración constante y muy positiva con la Guardia Civil”. Además, ha recordado que sus responsabilidades se centran en “salvaguardar la vida humana en el mar, prevenir y combatir la contaminación marina, y regular el tráfico marítimo”.
Asimismo, la institución rechaza de manera tajante las acusaciones. “Salvamento Marítimo no hace ningún tipo de diferenciación ni discriminación en sus operaciones de rescate en el mar, ya que ello supondría incumplir el deber de auxilio recogido en la legislación vigente”.


