La tormenta del pasado jueves en Mallorca, con rachas de viento que alcanzaron los 45 nudos, provocó nuevos daños en la Bahía de Pollença. Varios barcos fondeados fueron arrastrados hasta la costa y, al menos dos de ellos, terminaron dentro de la dársena del Reial Club Nàutic Port de Pollença (RCNPP), donde colisionaron con embarcaciones que estaban amarradas.
Este tipo de incidentes se repite con frecuencia en el fondeadero ilegal de Pollença, donde los hundimientos y varamientos son habituales. Los vecinos llevan tiempo denunciando la situación y advirtiendo de los riesgos que supone. “No son sólo los problemas de seguridad marítima… Es que todas estas embarcaciones semiabandonadas no tienen seguro y acaban entrando en el puerto. Por la noche, el fondeadero es un laberinto de barcos sin luz”, señala un marinero de la zona.


