La asociación de usuarios del puerto de la Colònia de Sant Jordi ha alertado de los problemas de seguridad derivados de la acumulación de sedimentos, que en algunos puntos superan los 1,80 metros de altura. Esta situación dificulta el mantenimiento de los trenes de fondeo, cuyos elementos, al encontrarse enterrados, no pueden ser sometidos a controles visuales por parte de los buzos, que únicamente pueden comprobar su estado mediante el tacto.
Según ha denunciado el presidente de la asociación, Toni Palos, esta circunstancia “compromete la seguridad de la instalación”, especialmente durante episodios de temporal. Las últimas borrascas han provocado la rotura de algunas guías conectadas al tren principal de fondeo, cuyo estado de conservación resulta imposible de evaluar. “En caso de producirse una rotura de este elemento central, los daños en el puerto podrían ser graves”, afirma. Ayer mismo la zona interior del puerto presentaba una gran cantidad de suciedad arrastrada por los temporales.
Palos asegura estar en condiciones de demostrar que el puerto lleva 26 años sin dragarse. Parte de la acumulación de sedimentos se atribuye al “sellado” del islote donde se ubican las oficinas portuarias. Antes de esa actuación, explica, los materiales desembocaban al mar por el lado opuesto a la bocana, sin generar el problema actual.
La asociación se constituyó hace 12 años en oposición al proyecto -finalmente abortado- de privatización de los puertos autonómicos de gestión directa y está formada por un centenar de amarristas. Desde entonces ha denunciado reiteradamente la falta de dragado y ha propuesto la instalación de tuberías que permitan la circulación del agua y de los sedimentos, reproduciendo el comportamiento natural previo al cierre del islote. Según Palos, ninguno de los responsables de Ports IB en este periodo, tanto de gobiernos del PSOE como del PP, ha atendido sus demandas.
El presidente reconoce que la falta de dragado no es exclusiva de la Colònia de Sant Jordi, sino que afecta a numerosos puertos de gestión directa e indirecta. Entre los obstáculos figura la ausencia de soluciones para el depósito de sedimentos portuarios, a menudo contaminados por hidrocarburos y restos de metales pesados procedentes de las patentes de las embarcaciones.
En este sentido, la asociación ha planteado dos posibles ubicaciones para su tratamiento: el depósito de cenizas utilizado en su día por GESA junto a la Central térmica de Es Murterar, y otro en la zona de Biniamar. Ambas propuestas han sido rechazadas. Asimismo, denuncia que la imposibilidad de autorizar el transporte marítimo de estos lodos fuera de Mallorca limita aún más las alternativas.


