Cuarenta y cuatro, entidades entre asociaciones y empresas, se han manifestado esta mañana en la plaza de Cort para expresar su rechazo a las políticas del Ayuntamiento de Palma en sus intenciones de restringir aún más la llegada de cruceros la capital Balear. Según la “Plataforma Sí als Creuers” los cruceros no suponen un problema ambiental porque el sector hace tiempo inició una transición pionera que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías para cumplir con las normativas internacionales (como las zonas ECA de control de emisiones).
La portavoz de la Plataforma Sí als Creuers, Álex Fraile, asegura que “no estamos hablando de promesas, hablamos de inversiones multimillonarias. Por ejemplo, muchos de los buques que llegan ahora a Palma ya operan con gas natural licuado (GNL), reduciendo drásticamente las emisiones y partículas o la electrificación donde la clave está en la conexión a tierra”.
Fraile ha recordado que, “si el Govern y la Autoridad Portuaria aceleran esto, los barcos apagarán motores en puerto, eliminando el humo en la ciudad. No es lógico que las navieras se anticipen y que los puertos españoles no estén adaptados para las conexiones eléctricas”. Finalmente, la asociación asegura que existe por parte de las navieras un compromiso real con la descarbonización
La desestacionalización es el argumento económico más potente, según la Plataforma. Para la asociación, el crucero no es solo un producto vinculado al sol y playa; es la capacidad de mantener a muchos trabajadores y pequeñas empresas, el comercio, la restauración, los guías, el transporte discrecional, los taxis, las agencias de viajes.
Y es que para Fraile “el crucerista de clase media-alta que busca cultura y gastronomía fuera de temporada alta es el perfil que Baleares necesita para no depender del monocultivo de sol y playa. Según ha informado esta Plataforma, el diálogo social agresivo ha bajado de intensidad debido a los acuerdos de limitación: tres cruceros al día han rebajado sensiblemente el número de escalas y pasajeros y además se ha cumplido estrictamente
Peticiones al Govern
Para que esta "supervivencia" sea a largo plazo, la “Plataforma Sí als Creuers” pide al Govern tres cuestiones clave: Comunicar los datos, hacer valer las métricas de reducción de contaminación y poner en valor las inversiones en sostenibilidad que las navieras han impulsado; invertir el impuesto de turismo sostenible (ITS) en la electrificación de los muelles, ya que los cruceros pagan ecotasa sin pernoctar y usar la tecnología para mejorar la gestión de flujos y que los turistas no coincidan todos a la misma hora en un lugar determinado.
Para Alex Fraile “necesitamos que el Govern sea un aliado proactivo. Apostar por los cruceros es apostar por una industria moderna, tecnológica y capaz de sostener nuestra economía cuando el resto del sector turístico descansa. Es, en definitiva, una cuestión de responsabilidad y futuro”.
Apoyos de PIMEM y Pimeco
La Federació de la Petita i Mitjana Empresa, PIMEM ha mostrado su total apoyo a la Plataforma. Su presidente Jordi Mora, ha asegurado que “Creemos que vuelve a ser un error ir en contra de este sector que es quien más y mejor ha entendido los pasos que debe hacer para una oferta sostenible. Pedimos que se respecten los acuerdos que en su momento se cerraron entre el sector y la administración. Hubo consenso para seguir con una actividad que sí ha dado pasos para la sostenibilidad de su oferta. Dicho de otra manera, si realmente se quieren hacer políticas de contención para evitar los efectos de la masificación, deben ser todos los sectores, deben ser todas las empresas e incluso administraciones que deben ir en la misma dirección, no castigar a unos mientras los otros se mantienen igual o incluso crecen".
Por otro lado, la presidenta de PIMECO y vicepresidenta de PIMEM, Carolina Domingo, ha defendido que "el turismo de cruceros es un elemento clave para el dinamismo comercial de Palma, especialmente en temporada baja". Según ha explicado, "la reducción de escalas tiene un impacto inmediato en el pequeño y medio comercio, que durante los meses de invierno depende en buena parte de este flujo de visitantes para mantener la actividad. Tiendas, restauración, servicios, transporte y centenares de pequeños negocios se benefician de una actividad que considera complementaria pero esencial".


