Ya es oficial el adiós del Club de Vela de Andratx (CVPA) a sus históricas instalaciones. Este mediodía se ha formalizado el traspaso de la concesión de sus instalaciones a la empresa Iniciatives Portuàries Mirall de Mar Mallorca (IP3M), tras la firma del acta de reversión y entrega celebrada este mediodía en la sede social de la entidad.
En el acto han participado representantes del club, del nuevo concesionario y de Ports de les Illes Balears (Ports IB), como administración competente. El documento suscrito acuerda el traspaso de la concesión por un periodo de 14 años a favor de IP3M y fija los términos de la subrogación del personal.
Con esta firma se pone fin a la etapa del Club de Vela de Andratx en sus actuales instalaciones, que ocupa desde su fundación en 1968. La entidad, no obstante, continuará existiendo como club deportivo, a la espera de poder optar en el futuro a una concesión que le permita retomar la gestión de unas instalaciones portuarias.
El traspaso se produce después de que el Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears avalara parcialmente la propuesta de canon presentada por Ports IB para la nueva concesión, rechazando que el adjudicatario debiera abonar el mismo canon que el explotador saliente en precario y estableciendo criterios para el reequilibrio económico-financiero del contrato. No se ha hecho público el canon anual que deberá abonar IP3M desde este momento.
Entre otros aspectos, el auto judicial validó las principales magnitudes del estudio económico encargado por Ports IB, introdujo ajustes en materia de costes de personal derivados de la subrogación obligatoria y ordenó recalcular los parámetros vinculados a la actividad de restauración conforme a precios de mercado.
El cambió de concesionario es fruto de la ejecución de una sentencia dictada por el Tribunal Supremo en 2017, que admitió una demanda presentada por IP3M contra el otorgamiento de la explotación de las instalaciones al Club de Vela en 2006. La aplicación efectiva de la resolución judicial se ha demorado durante casi 10 años debido a la controversia sobre la superficie que le correspondía a IP3M, dado que el puerto había sido ampliado con cargo al Club de Vela, que finalmente recibirá una indemnización de más de 3 millones por parte de Ports IB.


