La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha transmitido a la asociación ARCA su intención mantener el proyecto para la instalación de una planta de pretratamiento de desechos de buques en el muelle de Ribera, en las inmediaciones del castillo de San Carlos del puerto de Palma.
El ente portuario ha dado luz verde a esta planta porque considera que el proyecto, aprobado por unanimidad en último Consejo de Administración “responde a una necesidad legal y operativa y, además, constituye una actuación clave para avanzar hacia un modelo portuario más sostenible, seguro y eficiente”.
El presidente de la APB, Javier Sanz, y el director, Toni Ginard, se han reunido hoy con los representantes de esta entidad para explicarles la propuesta de transformación del puerto de Palma. En el encuentro se ha tratado también el proyecto de la futura planta de residuos, que, en opinión de ARCA, perjudica la imagen del patrimonio histórico de la ciudad.
La asociación ARCA había planteado, junto a otras entidades como GOB, Palma XXI y Fridays For Future Mallorca, la creación de un parque patrimonial que englobaría el entorno del Castell de Sant Carles, la torre de Senyals y el Port de Portopí, una propuesta que no encajaría con la planta de tratamiento.
La APB ha explicado a los responsables de ARCA que la nueva instalación resulta fundamental para “garantizar el cumplimiento estricto de la normativa internacional, europea y estatal en materia de recepción y tratamiento de residuos marítimos”. En este sentido, el ente portuario ha recordado que la nueva planta se ubicará a escasos metros de la zona en la que actualmente están ubicadas las dos que se usan hoy en día en el puerto de Palma y que están obsoletas.
La nueva planta evitará el transporte de residuos a la península e incrementará la eficiencia del proceso, alcanzando niveles de recuperación de agua muy superiores a los actuales. Además, la APB considera que la instalación minimizará el impacto ambiental y mejorar su integración visual, ya que los silos pasarán de los 12 metros de altura actuales a 10 metros, que estarán diseñados y pintados para integrarse en el entorno.