Medio millar de piragüistas dan la vuelta a Dragonera
Sin problemas, sin accidentes y sin apenas vuelcos. Así trascurrió la XXIII Vuelta a Dragonera en Piragua y eso que el tiempo no fue precisamente perfecto. Mar de fondo con olas del norte de más de un metro de altura, y un molesto e intenso viento del sur de hasta 15 nudos de intensidad, convirtieron el canal de Dragonera en una “olla a presión”.

Sin problemas, sin accidentes y sin apenas vuelcos. Así trascurrió la XXIII Vuelta a Dragonera en Piragua y eso que el tiempo no fue precisamente perfecto. Mar de fondo con olas del norte de más de un metro de altura, y un molesto e intenso viento del sur de hasta 15 nudos de intensidad, convirtieron el canal de Dragonera en una “olla a presión”.

Nada fácil fue la travesía. Pese a la mala mar, los participantes superaron el recorrido íntegro sin que se registraran más que cuatro o cinco vuelcos y algún que otro mareo. En total sólo tres participantes tuvieron que ser remolcados y ayudados.

Como cada año, desde hace más de dos décadas, se dio la salida a las 9 horas desde la playa de Sant Elm. La enorme flota, compuesta por 500 palistas, 27 barcos de apoyo de voluntarios de la organización y del pueblo, más la Guardia Civil del Mar, los GEAS, Protección Civil y Salvamento Marítimo enfilaron rumbo al Cap Llebeig, dejando el islote de Panteleu y Dragonera por estribor. De este modo, los participantes llevaron el viento en la popa en la mayor parte del recorrido, por lo que esta fue una de las vueltas a Dragonera que se han hecho más rápido.

En poco más de una hora llegaba el primer participante al pequeño puerto de Dragonera. El resto, en una hora y media, entraban muy cansados pero satisfechos por el esfuerzo realizado y la satisfacción de haber vivido una experiencia muy especial.

Noticias relacionadas