Cabe recordar que el inmueble de la escuela de vela, ubicado al inicio del dique del puerto y con acceso directo a la vecina playa del Oratorio, fue cedido al poco de la inauguración de Puerto Portals al consistorio municipal por la empresa concesionaria, dirigida por la familia alemana Graf, de forma gratuita y hasta el final de la concesión para ser utilizado como escuela de vela.
El término concesionario está a punto de cumplirse y eso supone no solo el final de esta cesión al Ayuntamiento de Calviá, sino también, por ley, la pérdida de vigencia contractual de todos los amarres portuarios actuales. Puerto Portals, tras largas conversaciones durante estos últimos meses, ya ha llegado a un acuerdo con PortsIB para renovar la concesión por otros 30 años y tiene prevista la firma para este mismo año, según ha avanzado este organismo público portuario.
Álvaro Irala informó a este periódico que cumplido el período de cesión al Ayuntamiento, la empresa concesionaria Puerto Portals «está interesada en recuperar la explotación de la Escuela de Vela para poder reforzar el deporte de la vela y desarrollar el Club de Regatas Puerto Portals». Irala destacó que el deseo de recobrar la Escuela de Vela «no supone en absoluto dejar de colaborar con el Ayuntamiento de Calviá». En este sentido y de cara al futuro, Irala añadió que «Puerto Portals tiene claro que los jóvenes de Calviá «merecen tener un lugar accesible y económico donde puedan practicar como hasta ahora el deporte de la vela y otras actividades náuticas».
La intención de explotar la Escuela de Vela por parte de Puerto Portals explica el silencio y la confusa actitud mantenida durante los últimos meses por Institut Calvianer d’Esports con el cierre de la escuela municipal de vela el pasado mes de diciembre, su posterior apertura del 1 de marzo al 22 de junio y de nuevo otra vez la suspensión de sus actividades náuticas de iniciación y enseñanza durante la presente temporada estival, que ha dejado en la estacada a centenares de niños residentes en el municipio, que este año no han podido apuntarse a la Escuela. El departamento de comunicación del Ayuntamiento de Calviá afirmó que el Institut está en negociaciones con las federaciones de Vela y Piragüismo para poder ofrecer este mes de agosto las actividades habituales de la escuela bajo la gestión de estas instituciones deportivas.
Sin embargo, todo apunta a que ambas federaciones no podrán hacerse cargo de la misma. Joaquín González Devesa, presidente de la Federación Balear de Vela, comunicó a este periódico que su entidad no tiene en estos momentos ni monitores ni barcos para poder atender la petición municipal de cursos de 15 horas semanales (3 horas diarias cada 5 días). González Devesa recordó que este año su federación está ya comprometida con las escuelas de vela itinerantes de Cala Bona y la Colònia de Sant Jordi, que están patrocinadas por Ports de les Illes Balears. Esta iniciativa tiene como finalidad fomentar el bautizo de mar y el deporte base de la vela en los puertos autonómicos que no tienen próximos algún club náutico. Estos cursos se están desarrollando con 54 alumnos por semana, un total de 270 en cada uno de ambos puertos. La iniciativa cuenta con la colaboración de las escuelas de cada una de ambas zonas.
Joaquín González recomendó que, dada la imposibilidad de la Federación de atender la demanda de la Escuela de Vela Portals gestionada por el Ayuntamiento, el municipio vuelva a contratar al Club Deportivo Velaportals, dirigido por Marta Reynés, que tiene a su disposición monitores y 20 barcos.
Reynés no es una desconocida en Calviá, durante muchos años fue la directora de la escuela municipal y su club es veterano de la vela de competición y perfeccionamiento que se realiza con base en el mismo edificio de la escuela y que cuenta con 25 alumnos. Por esta actividad, el club deportivo ha recibido una subvención municipal anual de 3.350 euros, según consta en el BOIB y en las actas municipales.


