Los agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuaticas (GEAS), de la Guardia Civil de Ibiza, comprobaron que la infracción era cometida además de en zona protegida, en día prohibido específicamente para la pesca submarina.
Se le decomisaron dos langostas vivas que fueron devueltas al mar, así como todo el equipo de buceo, incluido el formado por el bibotella que tampoco había pasado la inspección obligatoria.


