El Salón Náutico Internacional de Palma ha sido aplazado un mes debido a la crisis internacional del coronavirus. Los organizadores de la feria esperan que la situación mejore en de cara a finales de primavera y confían en que finalmente pueda celebrarse, aunque no pueden asegurarlo.
“La situación es la que es y hemos de ser responsables”, ha asegurado Chema Sans, director del acontecimiento más importante que acoge la industria náutica en Baleares.
“La decisión se ha tomado de manera consensuada entre los diferentes actores implicados en la organización de la muestra”, ha añadido Sans, quien asegura que el aplazamiento cuenta con el beneplácito de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), el Govern balear y los expositores. “Teníamos dos opciones: jugárnosla y esperar a ver cómo evolucionaba la crisis o adelantarnos un poco a los acontecimientos. Hemos optado por lo segundo, en la esperanza de que ese mes de margen nos permita celebrar el Salón”.
La posibilidad de retrasar el Salón, e incluso suspenderlo, se empezó a barajar ayer por la mañana, después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, recomendará anular cualquier desplazamiento que no sea estrictamente necesario y la Comunidad de Madrid decidiera suspender la actividad académica durante 15 días.


