CONSEJOS
Cómo comprar un barco
Guía de 7 pasos para buscar, encontrar y formalizar la compra de un barco de forma sencilla y eficaz.

Guía de 7 pasos para buscar, encontrar y formalizar la compra de un barco de forma sencilla y eficaz.

1. Definir presupuesto y escoger el tipo de barco

A la hora de establecer un intervalo de precios en la compra de un barco, hay que tener presente que, a parte del precio de la embarcación en sí, se deben sumar otros gastos que vienen innatos junto a ella. Por ejemplo, tener un barco supone tener que pagar por el combustible, el mantenimiento, el amarre, el seguro y, en ocasiones, por el invernaje, entre otros. Así, pues, no hay que destinar todos nuestros ahorros en la compra, sino que hay que reservar una parte para otros gastos.

Escoger el tipo de barco que mejor se ajusta a las necesidades particulares también es importante para definir el presupuesto. Después de haber decidido entre barco a vela o a motor, hay que pensar en las prioridades de cada persona, ya que cada barco tiene sus usos y está adaptado a determinados programas de navegación: embarcación deportiva para practicar deportes acuáticos o navegación tranquila, lancha de fin de semana para ir de cala en cala o crucero familiar para hacer travesías, etc. Si no se tienen claras estas ideas, siempre se puede acudir a un bróker náutico para que nos ayude a tomar la mejor decisión posible.

2. Consultar portales especializados en la venta de barcos

Después de definir el presupuesto y decidir el tipo de barco, llega el momento de iniciar la búsqueda. La forma más habitual de hacerlo es navegando por sitios web de compraventa de barcos, como, por ejemplo, CosasDeBarcos. Este portal combina anuncios de barcos nuevos y usados, así como de profesionales y de particulares y permite filtrar la búsqueda por eslora, marca, modelo, rango de precios y año de construcción. Con estos filtros, se puede encontrar el barco idóneo de forma rápida y sencilla, sin perder tiempo con las embarcaciones que no cumples los requisitos. No obstante, si algunos de los barcos que nos interesan superan el límite de nuestro presupuesto, podemos pedir que nos avisen si bajan de precio.

En la búsqueda, pueden encontrarse barcos del mismo año y mismo modelo, pero con precios muy distintos. Esto a veces puede ser un indicador del estado del barco, pero no siempre más barato va a significar que el barco esté peor, ni más caro que esté en mejores condiciones. En todo momento, hay que usar el sentido común y consultar los detalles especificados en la ficha del barco. Cuando tengamos una lista de barcos que cumplen con todos nuestros requisitos, debemos dar el siguiente paso y contactar con los vendedores. Una conversación telefónica podría ayudar a confirmar o descartar opciones. Por este motivo, es recomendable ir anotando todas las preguntas que vayan surgiendo para comentarlas con el propietario.

3. Visitar los barcos y realizar la prueba de navegación

Una vez seleccionados los barcos que nos interesan, es el turno de las visitas. Sea la primera compra o no, siempre es recomendable acudir acompañado para tener una segunda opinión, ya sea de un bróker náutico, un amigo experimentado o un familiar. Hay que ser objetivo y comenzar comprobando que las fotografías publicadas en el anuncio corresponden con la realidad. En este sentido, es importante verificar el estado del barco tanto interior como exterior, pero en el interior hay muchos más aspectos a tener en cuenta que pueden pasarse por alto: hay que revisar la instalación eléctrica, las baterías, el motor, el tanque de agua y combustible, la sentina, los baños, la cocina, los camarotes, etc. Si consideramos que algo no está en el estado óptimo, es importante anotarlo en una lista que después servirá para la fase de negociación. Por este motivo, hay que fijarse bien en cada rincón y detalle. Por ejemplo, también es recomendable comprobar que no haya señales de humedad, ni de condensación, que las puertas y los cajones abran y cierren bien, etc. En cualquier caso, hay que recordar que el vendedor puede tener otros potenciales compradores. Siempre hay que ser educado y no ser demasiado crítico con los defectos de la embarcación. Todo se puede arreglar, además, los vendedores estarán más dispuestos a negociar si hay empatía, así que los desperfectos del barco pueden jugar a nuestro favor.

También es posible sacar el barco fuera del agua para inspeccionar el casco y sus componentes. Esta opción debe llevarse a cabo solamente si realmente todos los aspectos revisados hasta el momento nos han parecido correctos y el barco en su conjunto nos ha convencido, ya que sacar la embarcación del agua tiene un coste y debe ser cubierto por el posible comprador que quiera examinar el barco. Si es el caso, puede acordarse que este coste se reste del precio final de la embarcación si finalmente se llega a comprar.

Cuando se haya corroborado que el barco cumple con las expectativas, llega el momento de probarlo. En este paso, es fundamental acudir con alguien que pueda valorar mejor el comportamiento del barco navegando. En caso de no poder hacerlo y no contar con la experiencia requerida, puede contratarse un patrón para que realice la prueba de forma profesional. Esto aportará al comprador la tranquilidad de saber que nada se pasará por alto. En ocasiones, también es común realizar una inspección pre-compra en la que un perito realiza un informe sobre el estado y condición del barco, el cual es muy útil para la fase de negociación.

4. Negociar el precio del barco y preparar el contrato

Llegados a este punto, llega el momento de la negociación, donde es recomendable acudir con los precios de barcos similares que se haya encontrado en portales como CosasDeBarcos para asegurarse de no pagar más que el valor de mercado de la embarcación. Hay que tener muy claro el intervalo de precios que estamos dispuestos a pagar y la forma de pago que nos interesa.

También hay que llevar la lista de todos los elementos y/o características del barco que se tienen que sustituir o reparar. Esto nos ayudará a negociar con el vendedor y conseguir una reducción según lo que estos costes supongan. La negociación puede ser larga, ya que el vendedor puede sugerir otras opciones como hacer él mismo las reparaciones para mantener el precio de venta inicial o proponer hacerlas a medias. En este punto, puede ser muy útil las verificaciones realizadas en la prueba de navegación y el informe del perito si es el caso. Pero, para tomar una decisión sensata, debemos recordar ser siempre razonables, pensar qué es lo más conveniente y también ser comprensivos: si hemos llegado a este punto, es porque estamos muy cerca de lograr nuestro objetivo. Por ello, debemos recordar mantener la calma y ser corteses en todo momento en lugar de ser obstinados y tener que volver a retroceder en el proceso.

5. Preparar el contrato y los documentos

Si finalmente se ha llegado a un acuerdo y se procede en la compra del barco, se deberá formalizar un contrato. Para ello, la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN) y la Asociación de Navegantes de Recreo (ANAVRE) proporcionan en sus webs un modelo de contrato de compraventa que puede descargarse y rellenarse para cerrar la compra. Si se prefiere, una gestoría náutica o un broker puede ocuparse de todo el proceso de la transacción.

Para más detalle, pueden consultarse las garantías que la ley define para la compra de embarcaciones de segunda mano.

6. Pagar los impuestos y realizar el cambio de propiedad

El impuesto que hay que pagar por la compra de un barco de segunda mano es el ITP (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales), que queda exento de IVA y el modelo que suele usarse acostumbra a ser el 620, aunque puede variar según cada Comunidad Autónoma. En cambio, si se trata de un barco nuevo, debe pagarse el IVA y la liquidación la hace el vendedor. Puede hacerse online y pagar la tasa en los bancos colaboradores, o tramitarlo y pagarlo personalmente en la oficina de Hacienda de nuestro domicilio fiscal. Después del pago, debe sellarse el original del contrato de compraventa y hacer una copia para presentarla posteriormente en Capitanía, donde se hará el cambio de propiedad.

Para realizar el cambio de propiedad, hay que rellenar en duplicado el formulario de Transferencia de Propiedad de embarcaciones de la Dirección General de la Marina Mercante y debe presentarse a la Capitanía, junto a la documentación listada en el propio formulario. Allí mismo se realiza el cambio de nombre pagando la tasa correspondiente.

7. Contratar el seguro de responsabilidad civil

En España es obligatorio contratar el seguro de responsabilidad civil para barcos. Este cubre los riesgos de muerte o lesiones corporales a terceros, daños materiales a terceros, pérdidas económicas que se puedan causar a terceros y daños a buques por colisión o sin contacto. También puede ampliarse las coberturas contratando un seguro voluntario.

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